Coalición Canaria le va a pedir cuentas a Ana Oramas

Oramas se ha cargado, ella solita, Coalición Canaria./rtve

Oramas se ha cargado, ella solita, Coalición Canaria./rtve

  • De cómo una monárquica y españolista se cargó el partido nacionalista que lideraba

Canarias es el país del nunca jamás. El país de las contradicciones. Muerto para la política Paulino Rivero, porque los suyos querían “renovar” el partido, se quedó como lideresa virtual la madre política de Fernando Clavijo, la mujer que lo creó para la política. Y lo que ha hecho Ana Oramas, en sólo un año, es cargarse el partido. ¿Cómo va a liderar un partido nacionalista, con qué entusiasmo y convencimiento, una monárquica de familia y una españolista de pro? Son las grandes contradicciones de un partido que no tiene base intelectual para existir. Primero, porque quienes lo crearon no eran precisamente intelectuales, sino líderes vecinales entusiastas; y segundo, porque para adquirir pedigrí nacionalista han tenido que enchufarse al PNC, que los escapa. Y que serán las siglas que tendrán que adoptar (y ampararse en ellas) si quieren salvarse de la hecatombe. Ya son la quinta fuerza política en Canarias y no pasan de los 65.000 votos. Eso se lo dicen a Manuel Hermoso hace quince años o a Paulino Rivero hace cinco y los dos se apuntan para tripular la estación espacial. Yo creo que Fernando Clavijo no es culpable. Aquí quien dirige el cotarro es Ana Oramas; quien coloca a su marido en un cargo en una empresa pública con un sueldo de 90.000 euros es Ana Oramas; quien defenestra a Paulino Rivero es Ana Oramas; quien no echa una mano, cuando se la tenía que echar, a Miguel Zerolo, su amigo de la infancia, es Ana Oramas. Metepatas profesional, no la quieren en las islas orientales y la quieren poco o nada en La Palma, pero ahí sigue, liderando los restos de CC. El objetivo principal era que ella saliera congresista y salió. ¿Y ahora qué? ¿Dónde está el grupo de CC en el Congreso de antaño?; ¿dónde están todos aquellos senadores que hacían de CC un poder? Ella, solo ella queda en pie. Lo demás son cenizas. Hay gente que ya está pidiendo responsabilidades. Han perdido un montón de alcaldías, en el Sur de Tenerife no les queda ninguna; las islas orientales son una jaula de grillos, cuyos votantes nacionalistas ni siquiera lograron senadores. Les queda, como testimonio, El Hierro, pero en la isla del meridiano ni siquiera son ellos. Allí manda hoy, mañana y siempre Tomás Padrón. ¿Dejará CC que Oramas siga manejando el partido y perdiendo los pocos votos que le quedan? ¿O la mantendrán sentadita en el Congreso, como siempre, yendo por libre, sin consultar –no lo hacía con Rivero— las directrices del partido a la hora de votar en Madrid? Ella sola se ha cargado Coalición Canaria. Ella, la contradictoria Ana Oramas: monárquica, españolista y líder de un partido nacionalista. ¡Toma, coño! Si quieren más disparates, lean la vieja “Codorniz”.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com