Cantinflas: “¿Nos portamos como lo que somos o como caballeros?”

Que recuerden una cosa: el hábito no hace al monje.

Que recuerden una cosa: el hábito no hace al monje.

  • Se puede ser de izquierdas, pero sin hacer el ridículo ante todo el país: los smokings de los “Goya”

Se puede ser de izquierdas, pero es fácil llegar a ser un mentecato con la vestimenta. Resulta que Pablo Iglesias Turrión, el líder de Podemos, va a ver al jefe del Estado en mangas de camisa, pero se pone smoking y va de punta en blanco para asistir a la ceremonia de los premios “Goya” del cine español.
La cosa raya en la imbecilidad. Ahí fueron, a rendir tributo a la gente del cine, que apoyó mayoritariamente al peor presidente de la historia de la democracia, Zapatero, el propio Iglesias, Albert Rivera y Pedro Sánchez, quien para rizar el rizo de la estupidez y dar la nota proletaria acudió sin corbata.
A todo esto, al gesto del uno y del otro, se le llama confundir el culo con las témporas. Uno debe ir a los “Goya” de etiqueta, si así lo exige la invitación, pero cuando es llamado a La Zarzuela para hablar con el jefe del Estado, usted viste con corrección, lleva corbata y se comporta como un caballero y no como lo que es: un canchanchán. Esto va por Iglesias Turrión.
Cantinflas, con su sabiduría, lo definía magistralmente en una película de las suyas, llenas de filosofía popular, al preguntar a un compañero cuando iban a ver a no sé qué personaje del pueblo: “¿Nos portamos como lo que somos o como caballeros?”. Iglesias Turrión se ha portado con el rey como lo que es. Ni más ni menos. Hasta Cantinflas, el genial Cantinflas, se anticipó a los podemitas.
Estos de las izquierdas modernas y rancias se creen que vistiendo de manera informal se ganan a la gente. El hazmerreír de toda España ha sido el diputado rasta de Tenerife, que no se ha cambiado de jersey desde que llegó al Congreso. A mí me parece bien que cada cual vista como le parezca, pero cuando uno se sienta en un escaño debe ir vestido correctamente y no como un machango.
Porque, a este paso, en la España moderna y podemita, los magistrados subirán en vaqueros a los estrados, los curas dirán la misa en pantalón corto, el presidente de Congreso ordenará los debates en bermudas y los diputados acudirán a sus escaños en chándal. No, hombre, no. No degraden ustedes al país más de lo que está, que ya lo han puesto en una situación de changuismo que asusta.
Y luego está el tal Sánchez, que para estar a la altura se quita y pone la corbata dependiendo de a quién reciba. Si es a un podemita, se la quita; si es a uno de la derecha floja, como Albert Rivera, se la pone. Vamos, hombre, vete por ahí. Estamos en manos de una pandilla de mentecatos.
Los smokings de los “Goya” dan idea de lo que nos espera: un auténtico carnaval. Ojalá unas nuevas elecciones los ponga a todos en su sitio, incluido al PP, que ya ni se viste. No va.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com