Venezuela, un auténtico infierno

  • Las morgues del país están repletas de cadáveres, incluso sin identificar ni reclamar

Caracas, la ciudad más peligrosa del mundo.

No sé si es culpa de los capitalistas, que se han llevado sus fortunas al extranjero, o de la macabra política de los chavistas en el poder, pero lo cierto es que la querida república hermana de Venezuela vive unos momentos horrorosos y sus habitantes parece que se desenvuelven en un auténtico infierno.

La inseguridad ciudadana, sobre todo en las calles de la capital, Caracas, es tremenda y ya es considerada como la ciudad más peligrosa de todo el planeta, por encima incluso de Río de Janeiro y de otras poblaciones conflictivas de América Latina, aunque algo por debajo de El Salvador, en conjunto y como país.

Las morgues caraqueñas y de toda la nación están repletas de cadáveres, muchos de ellos sin identificar, la inmensa mayoría de personas fallecidas a causa de actos criminales violentos, hechos que han obligado a la población de la capital venezolana a resguardarse en sus hogares antes de que oscurezca todos los días.

Sin ir más lejos, días pasados fue asesinado a tiros el conocido presentador de televisión Arnaldo Albornoz, que fue asaltado cuando, de madrugada, se dirigía en coche a su domicilio, tras terminar su jornada de trabajo en la emisora. La muerte violenta de Albornoz ha causado una gran consternación en los ambientes sociales de Caracas, porque era un periodista muy conocido y muy popular por su especial carisma.

Por lo que nos dicen algunos amigos isleños residentes en aquella república, en manos de Nicolás Maduro y una pandilla de secuaces, en aquel país escasea de todo, cada día más, desde rollos de papel higiénico y artículos de aseo personal hasta instrumental sanitario y quirúrgico, por no hablar de un absoluto desabastecimiento en medicinas, con lo que ha aumentado la mortalidad de la población por no poder seguir los tratamientos médicos recomendados a pacientes en situación de riesgo vital.

El conocido presentador de televisión Arnaldo Albornoz, asesinado hace unos días./ Instagram

Aparte de que existe una inflación económica brutal, escasea el papel moneda, a pesar de unas recientes emisiones de bolívares en billetes y las tiendas de alimentación y los supermercados tienen una oferta muy limitada, con sus estanterías prácticamente vacías.

Los malandros campan a su aire por las calles en pleno día y ya se ve como algo normal que, cada jornada y sólo en Caracas, se registren varias muertes violentas, como consecuencia de asaltos y atracos a personas. A los fallecidos, los delincuentes le roban las joyas, las carteras e incluso el calzado y, muchas veces, hasta algunas prendas de ropa de las víctimas.

Los conductores circulan por las calles con los seguros de las puertas de su coches puestos, porque se suceden los atracos a punta de pistola en los cruces urbanos regulados por semáforos y no es nada raro que, a la hora de la cena, pandillas de malandros entren en restaurantes y encañonen a los comensales mientras les piden sus billeteras y objetos personajes de valor, como joyas.

La población, en general, ha aceptado –de momento– esta infernal situación político/social con una resignación increíble, pero todos los analistas y observadores internacionales estiman que el régimen chavista está dando los últimos coletazos y que, más pronto que tarde, se producirá un profundo cambio en Venezuela. Esperemos que así sea, porque la actual situación es realmente insufrible, por lo que nos cuentan algunos residentes desde Caracas.
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Es una publicación de El Diario de Tenerife.com