El Madrid hizo un gran primer tiempo en Éibar (1-4)

  • No jugaron Cristiano, Marcelo, Kroos, Morata, Carvajal, Varane ni Bale

No jugaron ni Cristiano, ni Bale, ni Marcelo, ni Kroos, ni Morata, ni Carvajal, ni Varane, pero tampoco hizo falta porque en el Madrid hay un banquillo tan poderoso, que ni se notó. Dos goles seguidos de Benzema, que ayer fue el mejor, y uno de James, sentenciaron el partido en el primer tiempo, periodo en el que los de blanco salieron muy enchufados, decididos a sentenciar la contienda, como así ocurrió. El Madrid estaba dolido por los últimos partidos y se fue a por todas, a resolver cuanto antes el encuentro en un terreno pequeño y difícil como es el del Éibar, “Ipurúa”, ante un público de lo más noble, que aplaudió, puesto en pie, cuando Mòdric abandonó el terreno de juego, sustituido por Kovacic, en el segundo tiempo. Y es que Mòdric hizo un partido excelente en el centro del campo, con un derroche inmenso de facultades. El Éibar lo intentó, pero cada vez que se volcaba sobre el área madridista respondía el Real con un contrataque vertiginoso, como los de antes, y marcaba. Así lo hicieron Benzema, dos veces, y James, que ayer cuajó una actuación sobresaliente y participó en las tres jugadas de gol del primer tiempo y aún en el cuarto tanto, ya en la reanudación, estrellando un balón en el palo, que luego fue rematado con éxito por Marco Asensio. El Madrid no se arruga ante la adversidad y sus jugadores se llenan de ánimos cuando peor van las cosas. No le afecta ni siquiera la pérdida momentánea del liderato y resolvió el partido de manera contundente. En la segunda mitad, el Éibar, tocado en su amor propio, jugó mejor e incluso dominó al Madrid, que estaba a verlas venir.Pero en un contrataque en el que participaron todos los jugadores de blanco, James tiró a puerta, dio en el palo y Asensio, que venía lanzado, clavó el balón en la meta de Joel. Más tarde cerraría la cuenta el Éibar con un gol de Peña con la cadera, en fallo, una vez más, de Danilo, que no obstante ayer estuvo un poco más entonadito y con más suerte que otras veces. A ver si cambia el viento para el brasileño. Zidane dio entrada a Mariano por Benzema y a Kovacic por Mòdric. Isco remplazaría a Casemiro, cambios hechos más para que descansaran los titulares que por necesidad del juego. Todos en la segunda mitad. En ese momento los blancos se proclamarían líderes, de nuevo, a la espera de lo que haga el Barcelona ante el Celta. Y mirando más al partido del martes con el Nápoles, en Champions, que a un encuentro de compromiso, en un campo en el que el Madrid gana siempre.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com