La educación en Realejo Bajo en los años 20 (I)

Con el título “Una Fiesta Escolar”, el semanario pedagógico Eco del Magisterio Canario, en su edición del 22 de noviembre de 1920, disponible para su consulta en el portal Jable de la ULPGC, describe, en primer lugar, toda una serie de actos festivos en las instalaciones de la escuela de niñas del núcleo realejero de Icod el Alto.

El acto contaría con la asistencia del alcalde, Domingo Albelo; el párroco, el teniente de alcalde de Icod el Alto, Manuel Rosado; el padre superior del Corazón de María; el maestro nacional, Pedro Albelo; los maestros nacionales de Icod el Alto, María Ramos y José Hernández, así como otros individuos relacionados con la educación.

Asistieron numerosas familias de ambos Realejos, especialmente del núcleo de Icod el Alto, encargándose de la parte musical “La Filarmónica”, deleitando a los presentes con selectas piezas.

Así era el Realejo Bajo por aquellos años.

El alcalde tomaría en primer lugar la palabra, disculpándose ante los presentes por retrasar una celebración cuyo origen debió coincidir con la inauguración del centro educativo. Por otra parte, se dirigió a los allí presentes para recordar la importancia de mantener de forma continuada la asistencia de sus hijos a las escuelas, aprovechando, asimismo, para presentar a la maestra, “cuyas dotes de cultura y moralidad ensalzó como merecía”.

Tras su intervención, tomaría la palabra el párroco, Manuel Hernández Reyes. Expondría su agradecimiento como autoridad eclesiástica al observar el funcionamiento de un espacio destinado a la educación, procediendo a explicar sus ventajas para la sociedad. Sin embargo, se lamentó de que “todos los habitantes de Icod el Alto no estuviesen allí reunidos”, y terminó con frases de encomio y alabanza para la digna maestra señorita Ramos”.

Acto seguido, el padre Antolín trazaría algunas características de la educación y su función, dirigiendo especialmente su intervención ante los padres y madres allí presentes “para que procurasen por todos los medios la asistencia de sus hijos a la escuela, a cuyo centro, dijo, deben ir y respetar como si fuese la Iglesia”.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com