¿Qué intereses se mueven tras el urgente traslado de la Ciudad de la Justicia a El Sobradillo?

Resulta asombrosa, y sospechosa, la premura y celeridad  que determinadas instituciones han tenido en señalar El Sobradillo como lugar idóneo para albergar el futuro campus o Ciudad de la Justicia para el partido judicial de Santa Cruz de Tenerife. ¿A qué viene ahora tanta prisa y urgencia en poner en marcha este proyecto en un solar situado a más de diez kilómetros del centro de Santa Cruz?, cabría preguntarse. El alcalde, incluso, ha emplazado al consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad a que se reduzca de ocho a seis años el plazo que se ha dado por parte del Gobierno de Canarias para que la Ciudad de la Justicia sea una realidad. Algo insólito.

Una petición insólita porque, entre otras razones, esta decisión se adopta tras una década de “olvido y absoluta ausencia de iniciativa real” por parte de la Consejería de Presidencia y Justicia, tal y como han señalado los representantes del Ministerio Público que se han unido al rechazo de magistrados, jueces, abogados y procuradores al proyecto del Gobierno canario. La cuestión es que el mundo judicial, casi unánimemente, no quiere saber nada del lugar elegido. Y con razón.

La Asociación de Jueces “Francisco de Vitoria”, que aglutina a una amplísima mayoría de los magistrados y jueces de esta capital, al igual que el Colegio de Abogados, apuestan decididamente por Cabo-Llanos donde existen más de 3.000 metros cuadrados, y cuya volumetría sería más que suficiente para llevar a cabo una impresionante Ciudad de la Justicia, operativa durante muchas décadas. Esta zona tiene múltiples ventajas. Se han concentrado allí numerosas sedes administrativas, colegios de abogados y procuradores, despachos profesionales y un importante nudo central del transporte terrestre insular motivado por la existencia del Intercambiador (guaguas, taxi, tranvía, y futuro tren del norte y sur). Estas ventajas son inviables a mucha distancia del centro de Sata Cruz, como ocurre con el solar de El Sobradillo.

Actual sede del palacio de justicia de Santa Cruz, insuficiente, desbordada, agobiante./Google.

Igualmente, todos los fiscales, a través de un comunicado de la Fiscalía Provincial, se oponen al traslado de todas las sedes, órganos, dependencias judiciales y servicios comunes a más de diez kilómetros de la ciudad.

Con la oposición de todo el entramado de la Justicia tinerfeña ya dije que eran muy poco claras y sospechosas las prisas del Alcalde de Santa Cruz y del Consejero de Justicia, José Miguel Barragán, ambos de la misma cuerda política (CC), en todo este asunto. Barragán ni tan siquiera ha visitado la sede judicial de Santa Cruz de Tenerife y se ha negado a paralizar el proyecto antes de hacerlo público a pesar de la petición expresa de magistrados y jueces de la asociación mayoritaria de la judicatura. Pero, vamos a ver ¿qué sabe este hombre de volumen de trabajo, órganos judiciales y servicios que presta la Administración de Justicia en esta capital, así como de sus necesidades más perentorias? ¿Se pueden tomar decisiones tan importantes como el traslado de la Ciudad de la Justicia sin saber nada de esto y, lo que es peor, en contra del criterio de todos los órganos e instituciones afectadas? ¿Por qué no se ha convocado la Comisión mixta de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) y el Gobierno de Canarias para debatir este asunto? Alguien debería responder a tales preguntas.

Desconozco si mi buen amigo Emilio Moreno Bravo, magistrado en servicios especiales, y en la actualidad diputado del Grupo Popular y Portavoz en la Comisión de Justicia en el Parlamento de Canarias, está o no de acuerdo con sus compañeros de magistratura en la cuestión que tratamos. En cualquier caso debería, en nombre de su grupo, interpelar al Gobierno sobre este asunto, significándole que la Administración no puede ignorar ni dar la espalda al mundo del derecho y la Justicia en la capital tinerfeña, y que cualquier decisión requiere de un entendimiento previo presidido por los principios de audiencia, información y transparencia.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com