Dolor catalán

  • El Barça sale de Turín con el rabo entre las piernas y muy tocado

El F.C. Barcelona, sin ayuda arbitral ni canguelo del rival, como en la noche del PSG, no podrá remontar un 3-0 en el Nou Camp. A no ser que ocurra un milagro. La vez pasada, ante el PSG, ganó gracias a un árbitro horrorosamente parcial, y por la cagalera de un rival, cuyo entrenador salió a perder la eliminatoria. No me explico cómo Unai Emery sigue ahí. Ayer, el equipo de Luis Enrique, volvió a dar una pobre impresión. Un club que tanto habla de los valores ajenos y elude decir que los propios están más cerca del independentismo catalán que del fútbol, debería ser más modesto y más recatado. Ayer le dieron otra paliza, le ganaron por 3-0 y, esta vez, una Juventus, que no es el PSG, me parece que se lo va a poner muy difícil, a no ser que la UEFA le consiga otro árbitro como el turco-alemán Aytekin, que le regaló el partido a los catalanes. Espero que Pier Luigi Collina, que es quien designa los árbitros en las competiciones europeas, un colegiado que fue el mejor del mundo, acierte esta vez y ponga en el Nou Camp a un árbitro imparcial. Ayer, entre el joven Dybala (2 golazos) y el veterano Chielini (uno, burlando la vigilancia de Mascherano) acabaron con el Barcelona de Messi, de Suárez y de Neymar, que no se enteraron. El F.C. Barcelona flojea en defensa y es incomprensible que no juegue Jordi Alba y sí Mathieu, que es un cartucho quemado. Y sin Busquets en el centro del campo, el Barça no es nada porque a Iniesta ya se le notan los años. Con razón dice Juanito Padrón, que de fútbol sabe un rato, que el mejor jugador español es Sergio Busquets; claro, Sergio juega donde Juan jugaba, y tan bien que lo hacía, en el C.D. Tenerife mejor de todos los tiempos. En fin, que el Barça salió de Turín con el rabo entre las piernas, después de haber sido burlado por un equipo que no está nada mal. El Madrid bebe los vientos por Dybala, la Juventus pide 100 millones y al Barcelona le va a costar sacar adelante esta eliminatoria. Fue una noche triste para Luis Enrique, que no dio una a derechas y que asumió la responsabilidad de la derrota. Pero lo cierto es que al Barça puede quedarle siete días para otro fracaso histórico. En cuanto al Madrid, hoy juega en Munich ante su bestia negra de antaño –ya parece que no–, el Bayern. Esperemos que el discípulo (Zidane) le gane la partida al maestro (Ancelotti). En todo caso, será un choque apasionante, en el que el Madrid debe marcar, a toda costa, para que no se le complique la competición.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com