Emilio Luque Moreno (1913-1967): cincuenta años de un médico en el recuerdo

En la Villa de La Orotava, al igual que en otros rincones de nuestro Archipiélago, se recuerda con gran nostalgia la presencia de numerosos médicos que, bajo difíciles circunstancias, actuaron a lo largo de una parte importante del pasado siglo con medios y recursos limitados.

Especial recuerdo y mención merecen las figuras de Emilio Luque Moreno, Máximo Martín y Martín, Enrique Sáenz Tapia, Buenaventura Machado Melián, entre muchos otros, tal y como recoge Antonio Luque Hernández, hijo también del doctor Emilio Luque, en su obra La Orotava, corazón de Tenerife.

Del perfil biográfico y de la dimensión profesional e intelectual de Emilio Luque conocemos diversos datos y aportaciones que, en gran parte, son el resultado de las contribuciones realizadas por su hijo primogénito en diversos medios escritos. Asimismo, destacan las semblanzas desarrolladas por el magistrado, José Luis Sánchez Parodi, el cronista e investigador, Enrique Campos Gil, el profesor e investigador, Bruno Juan Álvarez Abreu, u otras referencias en obras asociadas al pasado orotavense.

Emilio Luque Moreno nació en la localidad sevillana de Constantina el 3 de abril de 1913, siendo el segundo hijo del matrimonio formado por Arturo Emilio Luque y Vizcaíno (1887-1966), destacado topógrafo y agrimensor, y de Pastora Moreno y Fernández Laguna (1888-1962).

Con tan solo nueves años de edad, la familia se trasladaría a La Orotava. En el Colegio de los Hermanos de la Doctrina Cristina (con posterioridad Colegio San Isidro Labrador de Los Salesianos) continuaría sus estudios.

La Villa será el escenario de su adolescencia y juventud. En La Laguna obtendría el título de Bachiller en Ciencias con la máxima calificación y, tan solo un año después, el de maestro nacional. En octubre de 1930, se produce su ingreso en la Facultad de Medicina de Sevilla, etapa en la que continuaría el desarrollo de su brillante trayectoria. Se graduó el 30 de septiembre de 1935 con la obtención de sobresaliente en su título de licenciado. Finalizada esa etapa de su formación, procedió a iniciar los estudios de doctorado en la Facultad Complutense. Entonces compaginó sus estudios de doctorado con el servicio militar, que finalizó el 17 de julio de 1936, curiosamente un día antes del inicio de la Guerra Civil, por lo que sería inmediatamente movilizado, incorporándose como capitán médico al ejército de la República.

En el año 1941, regresó a La Orotava y, tan solo un año después, contrae matrimonio con Aída Hernández y González de Chaves. Un enlace del que proceden los siguientes hijos: Antonio, Emilio, Carmen Elisa, Bernardo, Aida Candelaria, María Aida y Carlos Enrique Luque Hernández.

En La Orotava, abre consulta de medicina general, destacando la petición del director del Hospital de la Santísima Trinidad de La Orotava para ocupar la plaza, aunque de forma honoraria y gratuita. Posteriormente obtendría una plaza mediante sistema de oposición para la Seguridad Social. Un momento representativo de su vida ocurrió en 1956, tras trasladarse durante algunos meses a Liberia y continuar allí con su trabajo como médico general. Tras su regreso a La Orotava reanudaría su labor con despacho en su propio domicilio. Otro hito representativo en su vida sería la creación de la Clínica San Miguel, junto a Enrique Sáenz Tapia. Numerosas actividades y proyectos que llegaron a su fin el 12 de abril de 1967.

Se cumplen cincuenta años de la pérdida de un médico al servicio de los demás. Una vida cuya esencia aún sigue presente en su familia, amigos y todas aquellas personas que conocieron y trataron a un doctor con un profundo amor por la medicina y un gran interés por la cultura en sus múltiples manifestaciones.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com