Partidazo

1.- En la primera media hora del Bayern Munich me pareció que se comía al Madrid. Realmente se lo comió, pero los blancos logran dejar el primer tiempo en un 0-0, que hacía alimentar ciertas esperanzas. En ese momento, nadie pensó que Cristiano iba a meter tres goles y otro Marco Asensio, que ni siquiera estaba entonces en el campo. Pero el Madrid es mucho Madrid. Se ve que a Zidane ya le están cansando las ruedas de prensa, pero el Madrid no es el Barça, que vive de las boutades de Piqué y de Luis Enrique y de declaraciones soberanistas de sus directivos. El Madrid no es algo más que un club, sino el mejor equipo de la historia, según la Federación de Estadística del Fútbol, que es un organismo de la FIFA. Ayer barrió al Bayern, en la prórroga, después de que los 90 minutos acabaran con el mismo resultado que en el Allianz Arena: 1-2. En la prórroga fue otra cosa: el Bayern, que jugaba con 10 por expulsión del violento chileno Vidal, se hizo el harakiri. Si les apetece, lean la crónica. Le echan la culpa al árbitro, incluso Arturo Vidal, Thiago y Lewandoski entraron en las habitaciones, en el estadio, del húngaro Kassai, que hizo en general un buen arbitraje, y el colegiado tuvo que llamar a la policía, que los echó. De Vidal no me extraña; de Thiago tampoco: no sabe perder, lo mismo que sus ex “compas” del F.C. Barcelona, y andaba dando gritos en el banquillo después del partido; pero sí me extraña de Robert Lewandowski, que es un chico educado, aunque ayer jugó muy mal, porque está lesionado en un hombro. Impresionante la reacción del Real Madrid en los minutos finales e impresionantes dos jugadores: Marcelo y Cristiano. El pase que le sirve el lateral brasileño a Cristiano para completar su trío de tantos es de antología, después de sortear y superar por velocidad al menos a cuatro defensas. El árbitro hizo lo que pudo; no fue penalti a Casimiro; uno de los goles de Cristiano lo marcó en fuera de juego; tenía que haber expulsado a Arturo Vidal dos veces, por cuatro o cinco tarjetas de libro. Pero en estos partidos, jugados a una velocidad endiablada, todo esto es normal. Y los árbitros no son dioses. Que se esté calladito Piqué para que no le pongamos aquí las imágenes de “su” árbitro alemán de cuando el PSG.

2.- Hablo de otra cosa. El Gobierno, y me parece bien, defiende la construcción de la Ciudad de la Justicia por el interés general, en El Sobradillo. Ya tiene los terrenos y la decisión del Ejecutivo canario es inapelable. El Gobierno, Barragán, dice que ellos gobiernan para los ciudadanos en general, no para la comodidad de los funcionarios, jueces y fiscales y abogados y procuradores que dicen que están mejor más cerquita, en Cabo-Llanos. Como siempre pasa, cuando la Ciudad de la Justicia esté construida ya verán que todo el mundo se acomoda. Ya está bien de la dispersión judicial, que esto sí es incómodo para el ciudadano. Y espero que separen a jueces y fiscales de sede física y no siga ese totum revolutum. La Ciudad de la Justicia tardará ocho años en estar lista, o sea que su construcción será tan lenta como la propia justicia. Y eso.

3.- Intentamos publicar hoy unas fotos raras sobre Santa Cruz que circularon en las redes sociales. La semana pasada ocurrió lo mismo en la ciudad de Las Palmas. Santa Cruz amaneció entre nubes, como una ciudad fantasma, como si fuera “la fin del mundo”, como dice el mago. Véanlas.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com