La idea de Juan-Manuel García Ramos

JEl diputado nacionalista Juan-Manuel García Ramos./D.A.

La idea del presidente del PNC y diputado nacionalista, Juan-Manuel García Ramos, de que en cada museo de Canarias haya un rincón destacado en memoria de los pueblos aborígenes de nuestras islas  –y en repulsa del genocidio cometido por los conquistadores españoles– es excelente. Los canarios podemos sentirnos orgullosos o no de nuestro mestizaje, pero el 95% de la población guanche fue sometida y casi todos, sobre todos los varones, que sobrevivieron a la matanza, vendidos como esclavos en España y en Europa. Los más prestigiosos historiadores recogen y avalan esta circunstancia, al margen de la poética de princesas guanches casadas, seguramente por la fuerza y muy pocas por amor, con los conquistadores. Se pueden contar mil historias, pero en nuestras escuelas no se enseñan estas cosas a los niños, como si tuviéramos que renunciar al pasado, a la historia y negar el crimen que se cometió con un pueblo pacífico, organizado y valiente. Lo que ha hecho García Ramos es propio de un nacionalista bien nacido y respetuoso con la historia y por eso hacemos nuestras sus palabras, pronunciadas en el Parlamento. No queremos ikastolas doctrinales en nuestras aulas, pero sí justicia con un pueblo, que es el nuestro. Y no esperemos que esto lo pidan ni el PP, ni el PSOE, ni Podemos. Lo tenemos que exigir, y con energía, los canarios de bien, solidarizados, tantos años después de la odiosa conquista,  con los que sufrieron vejaciones, persecución, esclavitud, traición y muerte.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com