¿El Real Madrid va a morir de amor o nos va a matar de infarto?

  • Ayer ganó al Valencia gracias a un gol de Marcelo en el 85 (2-1)

La verdad, yo no sé si el Real Madrid juega así porque lo suyo es morir de amor o matar de infarto; o quizá porque tiene tanta fe en sí mismo que es capaz de dejarlo todo para el final. Pero es que ayer, ante el Valencia, que es un equipo tan malo como el Depor, marcó el gol de la victoria (Marcelo) en el minuto 85, después de haber ido ganando todo el partido, dejándose empatar por la enésima falta de Casemiro al borde del área, convertida por Parejo, faltando 11 minutos. El Madrid había marcado un golazo (Cristiano, de cabeza) a pase de Carvajal y Alves había parado, como siempre, un penalti, esta vez pitado por uno de los linieres, al propio Cristiano, que está ahí pero podía no estar en algunos partidos, como el de ayer. Pero el Madrid, excepto ante el Barcelona por haber dejado meterse a uno de sus jugadores hasta la cocina, gana siempre así. Y el Barcelona, ante el Español (0-3) jugó peor todavía que el Madrid, pero también ganó y, además, por goleada. El mejor fue el Atlético de Madrid, que en el minuto 18 ya tenía tres goles en el casillero y al final del partido, cinco. ¿Qué se puede esperar de un equipo, como la Unión Deportiva, cuyo entrenador dice que su mayor ilusión sería sentarse en la grada del Camp Nou para ver jugar a los suyos, a los culés? Este Setién ya no tiene autoridad moral para entrenar a un equipo que lleva varias jornadas proa al marisco. Pero, bueno, yo venía aquí a hablar del Madrid. Si yo fuera Zidane habría puesto al equipo que jugó en La Coruña, el otro día, y que ganó 2-6. El centro del campo del Madrid tiene un leñador que se llama Camesiro, que si pasa el balón, el jugador, no. Como aquellos centrales paleros de los sesenta. Un Kroos que llega muy lento al final de temporada. Y un Módric que cada día está mejor y que ayer estuvo espléndido. Como James, que ha cambiado, antes de irse al Manchester United. Cristiano está sólo a ratos, pero sigue marcando. Los dos laterales y los dos centrales son cuatro fenómenos y hay un centro delantero llamado Benzema que falla más que Morata, mucho más práctico. Ayer Benzema se entretuvo en montar paredes imposibles con James. No les salió ni una. Marco Asensio cumplió y a Lucas no le dio tiempo. Lo sacaron para perder tiempo. Pero el Madrid gana y, si sigue ganando, se llevará la Liga y hasta la Champions, aunque el Atlético está demostrando que está en forma, que no pierde y que ayer, incluso, marcó goles, que es lo que no solía hacer. Total, fin de temporada apasionante y un Real Madrid capaz de hacer cualquier cosa, incluso de ganarle al Celta en casa. O de empatarle. Con un empatito, si no pincha más, le bastaría al Madrid, aunque el Barcelona lo gane todo. En fin, es lo que hay. Los de arriba ganaron, pero al Madrid le queda el Sevilla, que querrá hacerle la vida imposible, por órdenes de Cristóbal Soria, el sevillista-culé de la tele, que es como esa monja fea argentina,  a la que ya le calló la boca el Vaticano, una monja argentina independentista catalana. La leche. Qué desagradable.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com