La iglesia de Santo Domingo, entre Amaro Pargo y Anchieta

La iglesia lagunera de Santo Domingo de Guzmán es un templo católico, declarado monumento y bien de interés cultural, situado en la antigua Villa de Abajo, en la parte meridional del antiguo casco histórico de la población, como era usual en todos los conventos e iglesias de la orden dominica. Mientras que los franciscanos levantaban sus dependencias religiosas en el norte de las ciudades donde se establecían, aunque desconozco los motivos que impulsaban a ello.

La parroquia (levantada en 1527) es un edificio anexo al antiguo convento, que el pasado siglo fue utilizado como seminario diocesano y en la actualidad alberga diversas dependencias oficiales del Ayuntamiento lagunero, como la Concejalía de Cultura, una sala de exposiciones y un salón de actos.

El de Santo Domingo de Guzmán es uno de los templos más importantes de la ciudad y en él es venerada, además del santo que le da nombre, la imagen de Nuestra Señora del Rosario, advocación de la Virgen que tiene muchos devotos y una cofradía que lleva su nombre.

A principios del siglo XVI (en 1512) fue custodiada en este templo la imagen de la Virgen de Candelaria, patrona general del Archipiélago, en su primer traslado fuera de la Villa mariana de su mismo nombre, por el temor de las autoridades eclesiásticas a los ataques de corsarios franceses, que se venían produciendo por esa época en las costas de la isla.

En el primer tercio del siglo XVII se llegó a crear en el convento una cátedra de estudios de Teología y se abrió una biblioteca pública, y ya en el XVIII (1747) fue enterrado en esta iglesia el famoso pirata lagunero Amaro Rodríguez Felipe, más conocido como Amaro Pargo, quien había donado a los frailes dominicos valiosas obras de arte, así como el trono de plata del paso del Señor Difunto, que preside todos los años la Procesión del Silencio, el Viernes Santo, en una marcha nocturna desde la catedral hasta esta parroquia.

La tumba de Amaro Pargo se encuentra situada a la entrada del templo y en ella (de mármol blanco) se pueden apreciar varias inscripciones, como la del símbolo pirata, su escudo heráldico familiar y la muerte expresada con una calavera con dos tibias cruzadas.

La historia relaciona a Pargo con la religiosa de clausura Sor María de Jesús, cuyo cadáver incorrupto se encuentra en la actualidad expuesto en el Coro de la Iglesia del Convento de Santa Catalina, en la Plaza de Abajo. El pirata mantuvo una estrecha amistad con esta monja, que fue muy dadivoso con esta congregación.

En Santo Domingo de Guzmán se encuentra también la pila bautismal que se utilizó para dar el oportuno sacramento al santo lagunero José de Anchieta (aunque físicamente fue bautizado en la antigua parroquia de Los Remedios.

José fue un padre jesuita que curso de joven estudios en Portugal y luego se trasladó, hasta su muerte, al Brasil; fundó la ciudad de Sao Paulo y realizó una inmensa labor pastoral y dedicó su vida al cuidado de los más necesitados y enfermos, como es sobradamente conocido.

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Es una publicación de El Diario de Tenerife.com