Los pelitos del culo de Amid Achí

1.- A Amid Achí, sus amigos lo llaman cariñosamente “el Moro”. Pero él no es moro, sino sirio. Ahí hay una confusión de origen. El otro día concedió una entrevista a “El Día”. Amid es un hombre de lengua fácil, he ahí su grave problema. Habla muchas veces demasiado. Ahora se ha echado encima a la clase empresarial canaria, porque generalmente los empresarios se protegen, se cubren, en una especie de lógica confabulación gremial; no se atacan. No es costumbre eso aquí. Y el sirio ha dicho, más o menos, que el asunto de Las Teresitas tenía que haber incluido (supongo que en el sumario, dándole consejos a la fiscal anticorrupción) a más gente, en una especie de –usando un símil de cine– “no hay piedad para los malvados”, de causa general. Él es el bueno, el justo, el honesto; los demás son los malos. No sé, mejor dicho, sí sé, a quienes apunta, aunque él no lo dice; es cobardica. ¿Por qué no entró Amid Achí en la operación de Las Teresitas? ¿Porqué no quiso o porque no lo dejaron? Pero sin que nadie le dé, en este momento, vela en este entierro, sus comentarios sobre corrupciones y empresarios han levantado indignación entre la patronal canaria, que mayoritariamente es honesta y sale adelante como puede. A este paso, a Amid Achí no lo va a querer nadie, pero más que nada por insolidario. Además, todo el mundo tiene pelitos en el culo, lo que pasa es que uno, así, sin ayuda de un espejo, no se los ve. Cada uno es muy dueño de decir lo que quiera y de pedir entrevistas y de lanzar dardos envenenados. Pero que reflexione sobre los pelitos del culo. Los empresarios no se merecen ese trato de otro empresario, que vino aquí desde lejos, se le abrieron muchas puertas y todo el mundo sabe que, muchas veces, sin llavín. Repito que Amid Achí, un sujeto de lengua fácil, que entró a trompicones en la sociedad tinerfeña, debería ser más sensato a la hora de juzgar –sin nombrarlos– a los que en otro tiempo fueron sus compañeros de cama, por hablar en sentido metafórico. A los que, sin embargo, no se atreve a nombrar, con nombres y apellidos. Si se es valiente hay que hablar con propiedad y con datos. Si no, uno debe callarse. Digo yo. Porque el mundo está lleno de cobardes.

2.- Me han recomendado que me tome un respiro, que ponga en orden mis pensamientos, que me recluya una semana en un monasterio para pensar. Me lo recomienda una amiga que estuvo en uno y que vino –dice ella– nueva. Mi amiga es muy joven, yo ya soy mayor. A buenas horas, mangas verdes, llega esta recomendación. Eso ya no es posible, porque me he pasado la vida tirándome a la piscina y pienso seguir haciéndolo. Lo único que me motiva a estas alturas es la observación de lo que pasa. Y no me gusta. ¿Vieron el debate entre los tres tenores del PSOE? Qué vergüenza. Si gana Pedro Sánchez, a Rajoy no le van a quedar fuerzas para llevar el país –a trancas y barrancas, como lo lleva– y combatir al ambicioso hombre de la chamarra negra. Además, hay dos PSOE, esto está claro. Pedro Sánchez no es del PSOE, está en el PSOE. La frase no es mía, la escuché en la COPE. Y es rigurosamente cierto lo que dice quien la pronunció. Son dos cosas muy distintas, ser y estar. Pedro Sánchez es un peligro para España y no es del PSOE, su alma, sus 21 gramos, están en Podemos. No tengan la menor duda de ello.

3.- Mañana, partidazo en Balaídos. El Madrid se juega la Liga en ese campo, porque necesita al menos un punto para no perder la batalla y tres para casi garantizarla. Necesita cuatro puntos de los seis posibles para ganar esta Liga competida y complicada. El Real Madrid necesita títulos, ganar la Liga y la Champions. Qué pena que Las Palmas haya tirado la toalla ante el Barcelona, con tres fallos clamorosos de su portero. No me extraña: su entrenador, Quique Setién, hace tiempo que bajó los brazos. Y más contra el Barcelona, el equipo al que admira. El equipo de sus amores. El equipo de sus sueños. Él mismo lo ha dicho.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com