El Madrid apabulló al Celta y es líder (1-4)

Cristiano sigue siendo el rey./ Real Madrid

  • Cristiano volvió a hacer un doblete e Isco se hizo dueño del campo

Isco va camino de ser una estrella./ Real Madrid

El Real Madrid se ha empeñado en ganar la Liga y la Champions. Le queda un punto para la Liga y un partido para vencer en la competición europea. Cristiano Ronaldo está rumbo a su quinto Balón de Oro –¿sería el quinto, no?– y ayer fue determinante en la goleada al Celta, que algunos dicen que estaba primado por el Barça. Esto no se va a saber nunca, ni falta que hace. El Celta jugó inusualmente intenso, cuando para los vigueses el partido era intrascendente. Cosas del fútbol. El Madrid, además de provocar emociones, es capaz de lo más difícil, en cada partido. Juega a su antojo, aprieta, afloja, deja el medio campo libre, lo cubre. Y hasta Cristiano Ronaldo dice al periodista: “Soy humano”, cuando falla un gol cantado. Pero es que antes había metido dos. Cristiano es un astro del firmamento del fútbol. Ya sé que es una frase cursi, pero cierta. Nadie hace lo que hace Ronaldo, ni Messi ni Cristo que lo fundó. El Madrid sigue siendo el mejor equipo del mundo, con contrarios primados y sin primar. Desde que Cristiano, en jugada de Isco, marcó el primer gol, muy pronto, parecía que el Madrid se iba a comer al Celta, como así fue. Los jugadores visitantes se fueron a la caseta (0-1) con la confianza de ser superiores y la afición del Celta achuchaba, como si la prima fuera para ella o como si se estuvieran jugando la Europa Ligue. Los pitidos a Cristiano cesaron pronto, desde que marcó el primer gol. El público se rendía a la clase del portugués, que es un crack, y ya no le pitaba más. La verdad es que este partido se presumía más complicado de lo que fue, pero por la agitación de los medios y de la propia afición del Celta, que quería reivindicar el pésimo tramo final de Liga y la derrota ante el Manchester, haciendo la machada ante el Real Madrid, cuando esas cosas donde se demuestran es en el campo, no en los micrófonos de las encuestas. En la segunda mitad, otra jugada de Isco que empezó a quitarse contrarios de encima desde el propio campo, terminó con el balón en los pies de Cristiano, que batió a Sergio de tiro cruzado, imparable. Se estaba mascando la tragedia, y más cuando el árbitro expulsó al histriónico Yago Aspas, por simular un penalti ante Ramos. Ya había recibido una amarilla por hacer lo que hace siempre: protestar. Un autogol de Sergio Ramos, rechazando un disparo de Guidetti que despistó a Navas, que estaba en el suelo, preparado para pararlo, puso la emoción en el ambiente, pero enseguida marcó Benzema, que ayer hizo otro partidazo. Está en forma el francés: cada vez que coge el balón es un peligro para el rival. Y con el Celta agotado llegó el cuarto, de Kroos, que se apunta a goleador y al que le dio tiempo hasta de cambiarse el balón de la pierna izquierda a la derecha para anotar más cómodamente. Pudo llegar otro antes, pero Cristiano, que es humano, no metió el balón en la portería, que habría sido lo más fácil. El Madrid consigue ocho goles en tres días y, a este paso, Cristiano, con muchos menos partidos, va a coger a Messi en la tabla del Pichichi. Depende de Málaga. Un puntito y campeones de Liga, si el Éibar no le complica la cosa al Barça, que no creo, aunque todo puede ser. Esto es fútbol. ¿no?

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com