El Barça gana un trofeo menor a un combativo Alavés

Si los independentistas catalanes y vascos son los que silban el himno nacional, guárdenme un cachorro. La Copa del Rey, otrora un torneo que todo el mundo quería ganar, se ha devaluado. Se ha devaluado con los silbidos de los idiotas que lo que han hecho es convertir el fútbol en un juego aburrido, con espectadores bribones. Ayer ganó el F.C. Barcelona al modesto Alavés por 3 a 1, gracias a Messi, lo único que queda bueno del equipo catalán, un futbolista que ha estado un tris de no poder jugar por tener que entrar en el talego, junto a su señor padre. No me alegro de que nadie entre en el talego, así que ojalá que el tribunal que lo condenó no aprecie riesgo de fuga. El partido no vale la pena comentarlo, fue una caca. El anti fútbol. El Barcelona ya no sabe jugar, sólo tiene a un jugador determinante y a unos cuantos ayudantes. Los silbidos del coro infame cuando sonó el himno y apareció el rey se convierten en la vergüenza del secesionismo rancio. Hubo también aplausos, pero muchos más pitos. Yo soy el rey y me mando a mudar, pero los reyes son muy educados, infinitamente más educados que los gamberros que les faltan al respeto. Ganó el Barça y se llevó la Copa. No sé si fueron a Canaletas, no me interesa. A lo mejor no, porque como el Barça parece que no es un club español, pues no le da importancia al trofeo. Ayer se despedían todos: el “Calderón”, Luis Enrique, ¿también Bartomeu? ¿Y Messi?

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com