Un festival musical en la memoria (y II)

Tal y como establecimos en la primera parte del artículo, el II Festival de la Canción del Atlántico se desarrollaría desde el 15 al 17 de junio de 1967.

El primer premio sería para la canción Corazón con música, interpretada por Roberto Lama, obteniendo el trofeo en oro y 50.000 pesetas, procediendo a su entrega el director general de Política Interior, Jesús Aramburu. El segundo premio sería un trofeo en plata y 25.000 pesetas para Michel y su canción Verán, realizando su entrega el gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Santa Cruz de Tenerife, Mariano Nicolás García. Por su parte, el tercer premio sería un trofeo de plata y 15.000 pesetas para la canción  Es una luz, de Ana Kiro, realizando su entrega el alcalde, Felipe Machado del Hoyo.

El cantante Michel logró el segundo premio./Discos para el recuerdo.

Asimismo, el cuarto premio sería una placa conmemorativa y 10.000 pesetas, participando en su entrega el delegado provincial de Información y Turismo, Demetrio Castro Villacañas,  a Silvana Velasco por su tema No serás feliz. Finalmente, el quinto premio sería también una placa conmemorativa y 5.000 pesetas, realizando su entrega el delegado provincial del Ministerio de Información y Turismo de Las Palmas, López Merino, a Rita Doris por su canción Beitia. Finalmente, acabaría recibiendo un premio de 10.000 pesetas el autor de la letra Hojas amarillas, Juan Mariné. Todos los artistas obtendrían una placa conmemorativa por su presencia y actuación en el marco de un festival anual que, poco a poco, se iba consolidando y definiendo como único en el panorama musical español de la época.

A esos reconocimientos se sumaban dos premios extraordinarios, uno a la canción ganadora, y otro al mejor intérprete, donados por la firma Rothmans of Pall Mall Export Limited. La entrega de tales premios sería realizada por parte de un representante de la propia compañía en una agradable recepción para autoridades y otros invitados en el restaurante del hotel Los Príncipes.
La segunda edición del Festival de la Canción del Atlántico llegaría a su fin a través de un impresionante espectáculo de luces de colores que inundaron el cielo de la ciudad portuense junto al sonido de una gran traca. Una nueva edición que, en definitiva, formaría parte de toda una serie de iniciativas para lograr una mayor difusión y promoción del Puerto de la Cruz como ciudad turística.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com