No hay piedad

1.- Este es un país en el que puede ocurrir que un empresario reciba la dádiva del Gobierno de construirle los accesos a su centro comercial, con dinero público; a un centro comercial en el sur de Tenerife. Un empresario de fuera, aunque lleve muchos años aquí, en las islas. Un empresario procedente del mundo árabe, con un ruso de socio. Y, encima, accesos a  un centro que probablemente se excede de volumetría. Y puede ocurrir también que un empresario de aquí, como es Ambrosio Jiménez Quintana, haya sido repetidamente puteado por la Administración, teniendo como tenía una sentencia firme, que ahora ha sido ejecutada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC, que le permitía obtener inmediatamente su licencia comercial para un parque que va a resultar modélico. Lleva varios años con esta lucha hasta que al final no tuvo otro remedio que pedir la ejecución de la sentencia a su favor, lo que ha sido cumplido, como es preceptivo, por la Sala que la pronunció. Que, además, le ha dado un tremendo varapalo jurídico al Gobierno de Canarias y al Cabildo de Tenerife, que tendrán que pagar las costas del procedimiento, incluso. Habrá también, probablemente, querellas por parte del empresario afectado contra políticos y funcionarios que le negaron, sin razón, la licencia comercial a la que tenía derecho pleno, toreándolo de una manera ignominiosa e impidiendo que durante años la mercantil Leroy Merlín pudiera establecerse en el sur de Tenerife. Ya cuenta con todos los permisos. Las obras –para las que también dispone de licencia municipal la empresa Tropicana, S.A. que preside Jiménez Quintana— comenzarán inmediatamente. Este atropello no tiene nombre, o sí, sí que lo tiene: presunta prevaricación; de ahí el auto de la Sala obligando a cumplir la sentencia anterior de forma inmediata. En unos veinte días, la licencia comercial tiene que ser otorgada y el asunto probablemente llegará al Parlamento de Canarias, para vergüenza del Gobierno. No se puede favorecer a unos pagándole los futuros accesos y las rotondas a su centro comercial, ya construido, con dinero público, y acosar y torear a otros, que intentan crear puestos de trabajo, más de 1.000, directos e indirectos, con la ley en la mano, y un complejo comercial de primerísimo orden. Y luego ir a Estados Unidos a pretender que los empresarios USA inviertan en Canarias. ¿Para qué, para organizar con ellos una corrida de toros, entre los cabildos y el Gobierno autónomo? No tienen vergüenza y los prejuicios causados a los inversores citados son cuantiosos. Que también los van a reclamar, claro, una vez cuantificados. No debe haber piedad para los malvados, acudiendo al título de una película. Porque también se prevarica con un “no” contumaz e irracional a un empresario  tanto como con un “sí” incondicional y espurio y generoso. Generoso con el dinero público, generoso con nuestro dinero, como es el caso de los accesos al centro comercial del ruso y el árabe que van a construirse porque las colas son insoportables. Así invierto hasta yo, que tengo 100 euros en la cuenta corriente.

2.- Se me ha ido casi todo el espacio en reiterar lo que está pasando en el Gobierno. Es urgente, si se quiere que Canarias progrese, que se apruebe una Ley del Suelo sin trampa ni cartón. Sin dar pábulo a tanta interpretación que lo que hace es meter a gente en la cárcel, volver loco a los inversores y hasta a los jueces, que tienen que hilar muy fino para descubrir a los malvados y determinar quiénes son y quienes no son los respetuosos con las leyes. Y que a veces se equivocan, como a mi juicio se han equivocado en el asunto de Las Teresitas, tanto en el caso del edificio de Perrault como de la playa. Ya está bien de ambigüedades en las leyes urbanísticas, ambigüedades que se deben al fallecido presidente Adán Martín, el pobre, que con el pretexto de arreglarlo todo lo volvió todo  patas arriba. La nueva Ley del Suelo ha sido redactada por urbanistas y catedráticos de Derecho. Esperemos que no sea enrevesada y que aligere los asuntos pendientes, sin tener en cuenta a los del “no” a todo, que vienen jodiendo a Canarias desde hace tiempo.

3.- Era lo que quería decirles hoy, pero mañana será otro día. Porque este asunto tiene tema para mucho rato. Permanezcan atentos a este diario, que se propone contarlo todo. Que ya está bien. No debe haber paz, ni piedad, para los malvados. Pero los que intentan cumplir la ley y la tienen de su lado tampoco deberían ser puteados de esta manera tan flagrante y vergonzosa.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com