Acechando al Tenerife

  • Ya empiezan a verse intereses empresariales en torno al Club

Ahora que el Tete se encuentra en la última eliminatoria de la promoción y que el año que viene puede estar jugando con el Real Madrid, que se prepare Concepción para el asedio al que va a ser sometido, sobre todo por parte de cierto empresario sirio afincado en Tenerife, que ya ha empezado el baile hablando con unos y con otros. El ex vendedor de ropa interior ha iniciado una cruzada de moros y cristianos (y nunca mejor empleada la expresión) para dejar en el banquillo al iletrado Miguel Concepción, que ha tenido la enorme virtud de soportar, disminuir y casi acabar con la deuda histórica del Tete y elevarlo a lo más alto de la Segunda División, ya digo que con posibilidades de subir a Primera. Porque, a pesar de que Concepción dice “estábanos” en vez de “estábamos”, constantemente, dándole patadas a la gramática y a la sintaxis cuando proceda, ha tenido la sabiduría de manejar con mucho acierto las finanzas del Club de y hacer tan buenos fichajes que ha puesto al Tete a las puertas de Primera. Me quito el sombrero. No sería justo que ahora se viera apeado de la presidencia del Tete, pero el sirio tiene ya en su poder la relación exacta de los accionistas y lo va a intentar. Incluso convenciendo a Concepción de que se vaya, porque el poder de persuasión del personaje es de campeonato. No sería bueno para el Club porque el sirio siempre va a lo suyo, no a trabajar por la comunidad. Está en su derecho, pero no es lo que le conviene al Tete; al menos eso es lo que yo creo. Miguel Concepción conoce ya la jugada y también tiene sus medios para defenderse. Ahora el C.D.Tenerife es un oscuro objeto de deseo para algunos empresarios que quieren más poder a través del fútbol. Un equipo en primera División, aunque sea modesto y su estancia en la categoría efímera, es un poder, se quiera o no se quiera reconocer. Y al sirio le gusta el poder, no lo duden ustedes. Así que anda acechando por las esquinas, a ver cómo se puede colar en el Club. Habrá que esperar a ver cómo se desarrollan estos acontecimientos y estas ambiciones, pero la idea de Javier Pérez, que fue el gran presidente, el visionario, no fue la del actual Tenerife. La idea suya era la de un Tenerife de muchos, no de cuatro que poseyeran los paquetes de acciones necesarios para poner y quitar reyes. Al final, antes de su prematura muerte, le salió mal la jugada: se juntaron cuatro o cinco y le dieron la presidencia a alguien que no lo hizo nada bien. Total, ¿qué? ¿Va a pasar ahora lo mismo?

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com