El Pris y Mesa del Mar, en la costa de Tacoronte

El otro día estuve paseando por dos atractivos núcleos costeros del municipio norteño de Tacoronte, en la isla de Tenerife, cuales son Mesa del Mar y El Pris, en donde viven permanentemente hombres del mar, en el primer pago; y residentes isleños, peninsulares y extranjeros, en varios edificios de apartamentos, y también en espaciosas viviendas unifamiliares y chalés dispersos por toda la urbanización existente desde la carretera comarcal que conduce a Valle de Guerra hasta el mar, en el segundo lugar citado.

Podemos afirmar que El Pris es un núcleo costero tradicional, sin gran edificación y que en su día constituyó un refugio pesquero para los habitantes de Acentejo que faenan en el mar, muy embravecido a veces en la costa septentrional tinerfeña, por lo que sus capturas son muy apreciadas por los consumidores, debido a la exquisitez del pescado que allí en pequeñas barcas con las primeras luces del día, se saca del mar.

Como anécdota histórica, cabe recordar que un grupo de pescadores de El Pris que –cincuenta años atrás–, se hizo famoso por participar, decidida y voluntariamente, en el rescate de los pasajeros de un avión DC-3 que cubría la ruta entre Los Rodeos y La Palma y cuyo piloto, el comandante Maldonado, un héroe de la aviación comercial, se vio obligado a amerizar a pocas millas del litoral.

La segunda población, Mesa del Mar, por decirlo de alguna forma, es más “artificial” y su desarrollo urbanístico se debe a la creciente afluencia turística registrada a partir de finales de los años sesenta, con la construcción de altos y antiestéticos edificios de apartamentos en la misma orilla del mar, y al levantamiento de numerosos chalés y casas unifamiliares con jardines en toda la urbanización, donde residen muchos alemanes ancianos, recluidos en sus casas, donde reposan durante sus últimos años de la vida, sin molestar a nadie y sin que nadie les moleste a ellos, en un lugar tranquilo, apartado de la ruidosa civilización y que goza de un benigno y excelente clima.

Tanto El Pris como Mesa del Mar son, como ya dije, unos núcleos que recomiendo visitar, donde existen instalaciones adecuadas para un refrescante y saludable baño en el mar, más aún si tenemos en cuenta la playa natural de La Arena, que está al pie de un inmenso acantilado, a escasa distancia de Mesa del Mar, con la que se comunica a través de un túnel.

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Es una publicación de El Diario de Tenerife.com