Tenerife, sin suficientes policías ni medios

  • La pasividad de las autoridades puede convertir a esta isla en insegura

Les vengo diciendo desde hace tiempo que Tenerife es la isla cenicienta de este Archipiélago atlántico, ante la pasividad de nuestro actuales gobernantes (de las administraciones estatal, autonómica e insular), a pesar de ser el territorio insular canario más extenso, el que más población soporta –un millón de habitantes en sólo dos mil kilómetros cuadrados– y el que mayor número de turistas recibe, con una cifra superior a los cuatro millones de visitantes al año.

Hablemos, por ejemplo, del número de policías nacionales que hay en esta isla (la plantilla está muy bien dotada, por ejemplo, en Gran Canaria), con un déficit de personal alarmante, según ha denunciado públicamente en estos días el Comité Provincial de la Confederación Española de Policía (CEP).

Esta organización ha señalado que Tenerife es la “gran damnificada” cuando se produce un reparto de efectivos, y está tan mal dotada la plantilla existente en la actualidad, que no ingresa ningún nuevo agente desde el año 2010.

Esta es una demanda ya antigua de los policías tinerfeños, pero claro, la Delegación del Gobierno Central en las islas está en Las Palmas y el subdelegado de Tenerife parece mirar para otro lado, para no complicarse la existencia.

La falta de agentes es tan inquietante que se dan situaciones surrealistas: en el reciente homicidio de un joven en el barrio chicharrero de San Juan XXIII, en las inmediaciones del Hospital Universitario de la Candelaria, no había ningún vehículo disponible en la comisaría de Santa Cruz para acudir al lugar del suceso, con lo que ya imaginarán ustedes cómo están los medios materiales del CNP en el área metropolitana tinerfeña.

No nos refiramos, por ejemplo, a la dotación humana y de medios en la Comisaría de Playa de las Américas, la principal zona turística de la isla, donde las mafias locales y extranjeras (sobre todo de algunos países del Este europeo), parecen campar a sus anchas, con lo que ello incide en los niveles de inseguridad ciudadana.

¿Es o no Tenerife una isla maltratada en múltiples aspectos? ¿Qué coño hacen dirigentes de Coalición Canaria como Fernando Clavijo, Carlos Alonso, Ana Oramas o el propio José Manuel Bermúdez? ¿Y que tienen qué decir sobre este asunto responsables del PP como Guillermo Díaz Guerra o Asier Antona, sin ir más lejos?
¡Vaya partida de batatas!
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Es una publicación de El Diario de Tenerife.com