Me tienen loco

Mis amigos venezolanos me tienen loco con los whatsapp. Ellos creen que el único país que existe en el mundo es Venezuela y, en vez de trabajar, se ponen a opinar del Gobierno. Estoy deseando que manden a Maduro y a sus compinches a tomar por saco, porque ya no puedo más. Me envían tremendos rollos de Venezuela por todos lados y yo lo agradezco, pero, coño, qué intensos son mis amigos. Entre los venezolanos y los catalanes, no sé dónde iremos a parar. Yo mandaría para allá, en un intercambio, a Puigdemont y a Junqueras y a ese Romeva, que es otro títere, y traería para acá, a la Fiesta del Orgullo Gay del año que vienen (si es que siguen jodiendo para entonces), a Maduro y a Diosdado, para que les pusieran los culos como unas flores en esos cuartos oscuros que dicen que existen. Y que luego les hagan intercambio de parejas. Joder, qué pesadez. Coincidí en Madrid (porque iba de camino a Venecia) con la víspera de la fiesta gay de los cojones (nunca mejor empleada la expresión) y vi a hombres como castillos de manitas por las calles de Madrid. Me dio vergüenza ajena, me refugié en un bar que me pareció serio, a merendar, hasta que la horda mariconil entró también en aquel lugar. Y entonces me fui al hotel y ya no salí más que para ir a coger el avión a Barajas. ¡Dios mío, qué espectáculo! ¿Se acuerdan de aquella foto de Maduro que censuró el Sebin? Pues, miren, se las voy a recordar, hombre, para que disfruten. ¿Se querellarán contra mí por homófobo? Ay.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com