Destacados portuenses (II)

Tal y como establecimos en la primera parte del presente artículo, la ciudad del Puerto de la Cruz representa el lugar de nacimiento de numerosos hijos ilustres, continuando el cronista José Agustín Álvarez Rixo con interesantes aportaciones respecto a Bernardo de Iriarte.

En ese sentido, apunta algunos datos de su trayectoria como secretario de la embajada de Parma, desde los 22 años, junto a otros cargos y merecimientos que demostrarían el reconocimiento al trabajo de tal Iriarte. Álvarez Rixo también recogería algunas obras redactas por Bernardo, así como su final en Francia en el año 1814, dejando por heredera a su mujer. Al no tener descendencia todos los bienes pasarían a un sobrino o sobrina de la misma, vendiendo sus obras a diversos extranjeros. No dudaría Álvarez Rixo en lamentar que esa situación se produzca con el legado de españoles ilustres “porque su patria no acierta a conocer el merecimiento de los que se esmeran por ella”.

También sería objeto de su atención la trayectoria de Domingo de Iriarte, esbozando su participación y cualidades en el ámbito de la diplomacia y los numerosos encargos que tendría al respecto. Álvarez Rixo apuntaría la participación del mismo como negociador plenipotenciario en la Paz de Basilea entre España y Francia, obteniendo reconocimientos a su trayectoria, anunciando que la muerte del ilustre portuense se produciría en 1795, siendo en aquel momento embajador en la República Francesa.

Otro de los Iriarte al que dedica algunas líneas sería el reconocido fabulista Tomás de Iriarte, describiendo brevemente los detalles de su formación en Madrid y sus contactos con su tío Juan de Iriarte. Álvarez Rixo no dejaría a un lado la descripción de algunas de sus célebres obras como Hacer que hacemos, Fábulas Literarias o Poema de la Música.

El último de los Iriarte que describe sería fray Juan Tomás de Iriarte, aunque expone ciertas dudas respecto al hecho de que su ciudad natal pudiera ser el Puerto de la Cruz o La Orotava. Apunta el cronista portuense sus capacidades para el estudio y el descuido de tal persona por la vestimenta. En el ámbito de la Teología desarrollaría un importante papel, así como ante la responsabilidad que se le encomendó junto al prior fray Carlos de Lugo por parte de los ingleses para proponer al capitán general de estas islas la capitulación el 25 de julio de 1797.

Por otra parte, Álvarez Rixo expone algunos rasgos biográficos de fray Francisco de Guzmán, registrando los amplios conocimientos del mismo y algunas anécdotas de las que sería protagonista. Madrid y Portugal serían importantes en su vida, siendo autor de aportaciones como Las feligresías de La Laguna o Semana Santa.

A Agustín Ricardo Madam dedica algunas líneas en atención a su cargo como catedrático de Hebreo, así como canónigo y diputado a la Corte Real, lamentando el propio Rixo no conocer más detalles sobre su trayectoria.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com