Las mentiras de Maduro

Los chavistas de Venezuela no llegan a tres millones, frente a los 30 millones que quieren la libertad y la democracia. Lo del domingo fue una gran mascarada. Maduro pasará a la historia por mentiroso (elevó la cifra de votantes a siete millones) y por sanguinario –no digamos Diosdado Cabello, que pasará por todo lo dicho, además de por gobernante/traficante— y ambos por haber acabado con Venezuela. Por nada más y por nada menos. Si no quieren que en Venezuela se produzca una nueva masacre, parecida a la de los Balcanes, que intervenga ya la ONU, la comunidad internacional, los Estados Unidos y la madre que los parió. No se puede dejar que siga muriendo gente a manos de bárbaros mandados por energúmenos sin conciencia que lo que quieren es convertirse en dueños de un país que pertenece a todos los venezolanos. Se ha comprobado que votaron millones de muertos, y millones de personas que estaban fuera de Venezuela. Se han delatando ellos mismos, colgando de Internet las listas de votantes, que ya naturalmente han sido blindadas. Maduro es un mediocre en manos de los cubanos que Castro ha desplegado en Venezuela. Y de Diosdado Cabello, que es la mente malévola pensante de ese régimen. Venezuela camina hacia la desaparición como país y el régimen chavista es ya una caricatura universal, lo mismo que lo son sus mareas, incluida su marea española: Podemos. Y quizá el PSOE, ya veremos. Lo de ayer –ver las imágenes en la crónica de nuestro corresponsal— fue terrible. Los próximos días pueden serlo aún más.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com