Varias unidades militares se rebelan contra Maduro en Venezuela

El capitán Caguaripano antes de iniciarse la “Operación David”, en Valencia.

  • Maduro y Padrino se refugian en Fuerte Tiuna mientras Diosdado intenta controlar al alzamiento de los capitanes

Caracas (De nuestro corresponsal, Leo Casino Varona).- No, uno, en Valencia, comandado por el capitán Juan Carlos Caguaripano Spott, sino otros, en Fuerte Tiuna, principal bastión del Ejército, y en La Carlota, también en Caracas –un aeropuerto militar urbano— son los alzamientos que se han producido hoy en el país.

Diosdado Cabello, que no ostenta cargo oficial alguno, pero que controla las Fuerzas Armadas con los dirigentes cubanos, los ha calificado de “actos terroristas pagados por la derecha internacional”. Maduro y su ministro de Defensa, el general Padrino López, permanecen, mudos de momento, en Fuerte Tiuna. Aparentemente la situación está controlada por el Gobierno, pero la inquietud en los cuarteles es evidente.

La operación de Valencia, estado de Carabobo, la segunda ciudad de Venezuela, a unos 200 kilómetros al oeste de Caracas, se produjo contra el batallón de blindados Paramacay, acantonado en las afueras de la ciudad. Al parecer hay un muerto y  varios heridos.

La operación fue dirigida por un capitán prófugo desde 2014 llamado Juan Carlos Caguaripano, que se ha dirigido a la nación a través de las redes sociales, las mismas que Maduro quiere anular en Venezuela. Porque el régimen ha amenazado con retirar pasaportes, cortar Internet, limitar la televisión por satélite a los centros oficiales y nacionalizar incluso la educación, la banca y los hospitales privados. Este hombre se ha vuelto loco. Obtener un pasaporte venezolano cuesta hoy unos 2.000 dólares de soborno al funcionario de lo expide, en el Ministerio de Exteriores.

La Embajada y el Consulado de España registran una actividad inusual. Lo mismo que los edificios de representación de otros países, que comienzan  a recibir refugiados, algunos de una manera masiva. La gente tiene miedo, pero nada más anunciarse la “Operación David”, en Valencia, contra el régimen, cientos de personas salieron a la calle para celebrarlo, incluso una multitud rodeó el Fuerte Pamaracay hasta que fue dispersada duramente por miembros del Sebin y de la Guardia Nacional. Según parece hay un muerto y varios heridos en los enfrentamientos entre la tropa sublevada y la Guardia Nacional y el Sebin (servicio de inteligencia), a las órdenes del chavista gobernador de Carabobo.

Varios altos cargos del Ejército han salido a los medios y a las redes condenando el golpe y anunciando que ha sido sofocado, pero entre la gente se habla de mucho movimiento en los cuarteles e intentos de asonada en Fuerte Tiuna y La Carlota, según nos informan supuestos testigos presenciales. Ninguno de estos alzamientos ha sido reconocido por el Ejército ni por la seguridad nacional chavistas. Al parecer,  ocho militares han sido detenidos.

Otras fuentes hablan de que la rebelión no ha sido sofocada, a pesar de la versión oficial transmitida igualmente por las redes y por las cadenas de radio y televisión, que también van a ser nacionalizadas por el chavismo. Parece que la tensión se regionaliza, es decir, ya no sólo hay peligro de golpe militar de oficiales de medio y bajo rango en Caracas, sino en otras regiones.

Residentes canarios en Venezuela nos trasladan su preocupación por la situación. Muchos de ellos se encuentran refugiados en sus casas, esperando la evolución de los acontecimientos. Algunas compañías aéreas podrían dejar de operar mañana, lo que complicaría la salida al exterior de gente que ya no quiere vivir en Venezuela y tiene medios para abandonarla. La situación se hace más grave por momentos y Maduro está gobernando –por decirlo de alguna forma— para tres millones de habitantes, lo que no llega a un 10% de los residentes en Venezuela que le apoyan.

Si la revuelta militar, aunque por el momento tímida, ha llegado, la revuelta civil no para. No se espera una intervención de los Estados Unidos, aunque sí medidas económicas muy fuertes de USA y de la Unión Europea. Entre ellas –Estados Unidos ya lo ha hecho— la intervención de cuentas de los chavistas y simpatizantes del chavismo que hayan hecho negocios con ellos— en el territorio de la Unión.

Mientras tanto, la fiscal Luisa Ortega manifiesta que no reconoce a su sustituto, nombrado por la Asamblea Constituyente chimba, y que ella sigue siendo propietaria del cargo. Fue agredida a la salida de la sede del Ministerio Público, pero logró huir en la motocicleta de un escolta, con paradero desconocido. Leopoldo López y Antonio Ledezma, ya en sus casas, pero en arresto, siguen los acontecimientos con preocupación mientras Henrique Capriles no quiere ver más al español Rodríguez  Zapatero como mediador entre la oposición y el chavismo: “Busquen a otros”, ha declarado.

 

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com