Primer aviso para Maduro

1.- Los siete desarrapados que el Gobierno ha mostrado, en una foto patética, haciéndolos responsables de la sublevación en un cuartel de Valencia (Estado Carabobo) serán seguramente siete indocumentados cogidos al lazo por los alrededores. Puede que los siete pasaran por allí. Se sabe que hay cientos de militares detenidos y que la asonada tuvo trascendencia –y la sigue teniendo– en La Carlota, el aeródromo militar del centro de Caracas; Fuerte Tiuna, el mayor acuartelamiento de la Fuerza Armada Venezolana, que se extiende ampliamente por los aledaños de Miraflores; y el acuartelamiento de blindados en las afueras de la ciudad de Valencia (Estado Carabono), a unos 200 kilómetros de Caracas. Ya tienen material Maduro y Diosdado para meterse con los americanos. ¿Se imaginan a los norteamericanos pagando a esos pobres siete hombres de la foto para dar un golpe militar contra el Gobierno de Venezuela? Pero la semilla está prendiendo en la oficialidad media del Ejército. Hay generales, como Baduel, detenidos; otras “gorras grandes” se encuentran en el exilio. Estados Unidos tiene información exacta de lo que ocurre en Venezuela: en el poder judicial, en los cuarteles, tiene información del poderío militar venezolano, que no es nada del otro mundo, y de la preparación de sus hombres. Algunos militares de alta graduación en el exilio han sido formados en las academias más selectas de los Estados Unidos, pero esto ya pasó a la historia. El generalato está lleno de chusqueros: este año, Maduro ha nombrado a 200 generales, por el mero hecho de confesarse chavistas. Antañazo ascendían a esta graduación unos treinta por año. En ocho meses lleva van 200. Los más preparados han pasado al retiro y están fuera del país. Algunos quieren volver para derrocar al régimen. Y Maduro los llama “mercenarios”, aunque parece ser que ayer, a decir de algunas cadenas, el presidente se refugió en Fuerte Tiuna y ni él ni el ministro Padrino López dijeron ni media palabra. La información del golpe la dio Diosdado y algunos otros altos cargos de la milicia chavista, adiestrada en Cuba por cubanos, bajo las incombustibles órdenes del general Valdez, que pasa más tiempo en Caracas que en La Habana. Toda la información que recaba el Sebin (Servicio de Inteligencia Bolivariano) en Venezuela se la pasa al G2 cubano. De hecho fue éste quien alertó de una posible fuga de Leopoldo López. Los allanamientos nocturnos, llenos de terror, son marca de la casa para atemorizar al detenido, con el trauma que supone que las detenciones se hagan en presencia de esposas y de hijos pequeños de los afectados, con la carga emocional que ello comporta. Todo esto está estudiado.

2.- No crean que lo de ayer es baladí. No se ha informado, al menos a la hora en que escribo, de la detención de oficiales que han participado en la asonada. Sólo está la foto de los siete indocumentados, con cara de tristes, verdaderos cabezas de turco de la refriega. Los oficiales no fueron detenidos, salvo un teniente prófugo; y los suboficiales tampoco, salvo un sargento que cogieron al lazo por ser antichavista. El gobernador de Carabobo, a través de la Guardia Nacional sobre todo, reprimió duramente a los civiles que se acercaron a Fuerte Paramacay (Valencia), sencillamente a ver lo que estaba pasando. Inmediatamente comenzaron a poblar las redes sociales hombres fuertemente armados del Ejército chavista, anunciando que la asonada había sido abortada. Pero no se lo crean ustedes. En los cuarteles existe mucho malestar y esto se nota. Dicen lo de siempre: que en La Carlota hay un avión preparado para el traslado de Maduro y la familia de Chávez –que ocupa la residencia presidencial de La Casona– a Cuba, en cuanto las cosas se pongan difíciles. Cuba está más cerca que Moscú, en cuyos alrededores dicen que Maduro se ha construido una mansión. Pero llegar a Moscú es complicado. Hay que hacer una escala y en la Unión Europea no existe demasiado entusiasmo por dejar a Maduro que aterrice en uno de sus aeropuertos. Sin embargo, el avión presidencial puede operar desde La Carlota, aunque no a tope de combustible, y llegar a La Habana sin problemas. La Carlota tiene experiencia en este tipo de huidas: de ese aeródromo partió el general Marcos Pérez Jiménez al exilio –acabó y murió en la España de Franco–, con maletas llenas de dinero.

3.- Lo de ayer fue un aviso para Nicolás Maduro, cada vez más encerrado en Fuerte Tiuna. Maduro es menos valiente que Chávez y será la primera rata que abandone el barco cuando lo vea todo perdido. Y su alter ego, Diosdado Cabello, sanguinario y narco, será el segundo en mandarse a mudar. Mientras, en este sálvese quien pueda, un pasaporte venezolano vale 2.000 dólares, el precio de los billetes de avión ha subido, no hay plazas en los escasos aviones que entran y salen de Maiquetía y en los próximos días muchas compañías internacionales dejarán de volar al aeropuerto “Simón Bolívar”. En el aeropuerto duerme cada vez más gente y no digamos en algunas embajadas. Panamá ha concedido asilo a dos magistrados del Tribunal Supremo y la Constituyente amenaza ya con una cadena de nacionalizaciones y de medidas que incluyen la no expedición de más pasaportes a los ciudadanos que quieran salir. Bueno, a no ser que paguen los 2.000 dólares. El que tiene dinero, sobrevive; el pobre busca en los asaltados contenedores de basura. Venezuela está media muerta. En los Estados Unidos dicen que “no es probable” una intervención, pero tampoco la descartan. A lo mejor la solución es enviar un portaviones frente a La Guaira para que Maduro detenga la matanza y librar al pueblo de una guerra civil. A lo mejor a él no le importa: es colombiano. Ni siquiera, según la Constitución chavista, podría ser presidente.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com