ATI-CC nos toma el pelo a los tinerfeños

Cada día es más evidente que en los últimos cuarenta años los dirigentes de la Agrupación Tinerfeña de Independientes –“transformados” luego en aparentes “nacionalistas” con la posterior fundación de la denominada Coalición Canaria–, que han estado siempre en el poder durante estos cuatro decenios, nos han tomado el pelo a los ciudadanos de la mayor y más habitada isla de este Archipiélago atlántico, que no es otra que Tenerife.

Esto lo afirmo y lo subrayo sin la más mínima duda, a la vista de numerosos indicios, datos y hecho que se pueden contrastar aquí y ahora, y además presumo de que nadie me puede llevar la contraria, ni siquiera los propios dirigentes actuales de esa chanchullera formación política, que no ha atendido, en tan largo período de tiempo, las verdaderas necesidades de la ciudadanía tinerfeña; y que sí han sido individuos serviles a intereses ocultos de determinados clanes familiares que siempre han mangoneado la economía insular, desde épocas remotas.

Un ejemplo claro de lo que escribo es que, mientras muchos gobiernos municipales, el insular y autonómico –casi siempre en manos de estos “insularistas-nacionalistas” (¡menuda contradicción!), desde la aparición del Estado de las autonomías– han permitido una explosión urbanística en Tenerife que ha traído como consecuencia que se viertan millones de metros cúbicos de aguas residuales y fecales al mar, sin respetar lo más mínimo nuestro hábitat.

En una isla tan poblada como la nuestra, con un millón de habitantes, que además soporta una enorme presión por la presencia de cinco millones de turistas anuales –que también se duchan, orinan, defecan y contaminan nuestro medio ambiente durante su estancia en Tenerife– no podemos permitir que las aguas residuales no se traten adecuadamente, porque sencillamente carecemos de las mínimas e imprescindibles estaciones depuradoras, cuestión que es más notoria que en otras islas, porque en los demás territorios del Archipiélago sí cuentan con instalaciones adecuadas.
Pero no es solo en lo referente a este asunto concreto de la depuración de aguas. Nos han tomado el pelo los gobernantes de esta islas en otras cuestiones fundamentales; clama al cielo la carencia de infraestructuras absolutamente necesarias, como una red de carreteras en buen estado y que puedan absorber la enorme cantidad de tráfico de vehículos, y qué decir de cómo nos han engañado con la sanidad pública: nos prometieron dos estupendos hospitales comarcales en el Sur y en el Norte de la isla y, en la práctica, nos han dotado de dos centros de salud con algunas consultas de especialidades médicas y sendos geriátricos, porque por ahora carecen de paritorios, de quirófanos y de otros instrumentales específicos de diagnóstico para detectar y prevenir muchas enfermedades.

Otro día les seguiré contando un rosario de más cosas de las que carecemos, lo que demuestra que Tenerife es la isla más marginada y maltratada de toda Canarias. Y punto. ¿De quién es la culpa?

pacopego@hotmail.com

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com