Un Real Madrid ansioso lo tendrá que ganar todo para conquistar la Liga

  • Zidane se equivocó de plano quitando a Módric para que entrara Lucas Vázquez

Un Real Madrid ansioso, un Cristiano desafortunado, un Adán prodigioso y un penalti no pitado por Matéu Lahoz privaron al Real Madrid de un triunfo en su campo, en un partido –ante el Beti–s que terminó perdiendo el equipo que viste de blanco por 0-1. Adán no le para eso al Barça. Quería demostrar a sus ex compañeros que no era tan malo y que no le dieron oportunidades. Todo el mundo se crece ante el Madrid y todo el mundo se achanta ante el Barcelona. No sé por qué. A lo mejor por el mismo y aguerrido (de poco les ha valido) “procés”, en el que toma parte activa el equipo catalán. Y eso amedrenta. La entrada de Cristiano en el equipo pudo ser buena o mala. Todo el mundo juega para él y ayer no tuvo su tarde: estuvo precipitado, desafortunado, falló varios goles y le hicieron un penalti que Matéu Lahoz, que es un árbitro que deja jugar al fútbol, no vio o no quiso ver. Los árbitros son como los jueces: hay un reglamento, hay leyes, pero interpretarlas es de humanos. Fue el único fallo de este árbitro en el “Bernabéu”, pero fue un fallo grave. Pero no vamos a buscar excusas, el Madrid lleva dos empates y una derrota en su campo y esto es extremadamente grave. Ayer el partido lo perdió Zidane, sentando a un atónito Módric y dando entrada a Lucas Vázquez, que hace tiempo que no le marca un gol ni al arco iris. Para colmo se lesionó Marcelo y parece que la cosa es para semanas. Hizo Zidane una cosa rara: jugar sin lateral izquierdo cuando se fue Marcelo, quizá para tener más atacantes. Sergio Ramos acabó en esa posición, algo absurdo teniendo en cuenta que el Betis seguía atacando, como al final lo demostró con un gol en el último minuto y otro que le anularon antes por fuera de juego. El Madrid, cuando se pone ansioso, es terrible, no da una, se dedica a bombear balones, como si fuera el Alavés, el Éibar o el mismo Betis, que es un equipo del montón, con un entrenador del montón, pero que ayer se le subió a las barbas al Real Madrid y le ganó el partido. Una auténtica vergüenza. Y menos mal que Keylor Navas hizo una parada antológica porque el Betis pudo marcar mucho antes. Setién planteó el partido mucho mejor que Zidane y sus jugadores, que no son nada del otro mundo, demostraron una resistencia física impresionante. Corrieron más al final que al principio estos maestros en la pérdida de tiempo, como los argentinos, el Atlético de Madrid y los equipos malos. En fin, que el Madrid mereció el partido, pero se lo llevó el Betis y que parece que el gafe de esta Liga en el “Bernabéu” es cierto, porque la estadística lo dice así. No se lo inventan los periodistas. ¿Lo mejor? El remate de espuela de Bale, que fue de los mejores, que paró Adán y la pelota tropezó en el poste derecho de su portería. Y se perdió ante la multitud. Si quiere ganar la Liga, cosa difícil dado el comienzo, el Real tendrá que ganar todos los partidos. Y el Barça perder, al menos, tres. O empatar muchos.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com