Estos no son bobos

1.- Mentirosos sí que son, pero bobos no. O sea, que se lo pensarán mucho antes de convocar un pleno para tratar la declaración de independencia por su cuenta, amenazados como están por los tribunales y por las leyes que los tribunales interpretan y aplican. Les puede costar a Puigdemont y a su banda 20 años de cárcel per cápita y cuidado que en España ya no hay amnistías, así que no creo que se jueguen el bigote por la independencia imposible, sabiendo que todo lo que están haciendo es tirar fuegos artificiales, provocar a la policía y hacer enorme a Mariano Rajoy, que no se ha visto en otra. La clase media del 3% y sus cachorros de la CUP que han metido a Puigdemont y a su banda en todo este lío no valen 20 años de cárcel, así que vamos a dejarlo todo en sedición –delito que ya han cometido y por el que serán juzgados–, pero evitemos la rebelión, que sería declarar la independencia y hacer luego un sólo acto para cumplir el acuerdo. Por mínimo que sea, según los juristas. Entonces, todos a la cárcel. Ya les advierte Rajoy que no jueguen con fuego y que regresen a la legalidad. Ya se lo ha advertido el rey a los independentistas, a los que violan las leyes. O sea que lo mejor es que vuelvan sobre sus pasos y que no engañen más a los cuatro ingenuos que se han creído sus patrañas. Ahora comenzará a ser castigada Cataluña por sus propias empresas. El Banco Sabadell se va con su sede a Alicante; en cuanto se produzca la declaración de independencia, CaixaBank se trasladará a Mallorca. Fueron muy torpes el otro día los empleados de CaixaBank. No sólo despreciaron a sus clientes, catalanes o no, sino que comprometieron a su entidad. Y eso que su presidente es amigo de Mas, pero la pela es la pela. Los datos de la Bolsa hacen temer por un desastre económico catalán si el proceso sigue adelante, que yo no lo creo, primero porque no podrán; segundo, porque tampoco querrán.

Puigdemont y su Gobierno serán juzgados y condenados, lo mismo que Forcadell y todos los sediciosos. Y quién sabe si rebeldes./rtve

2.- O sea, que mentirosos, trafulleros y trileros sí que son los dirigentes catalanes sediciosos, pero bobos no. Los mismos que hoy están creciditos y entusiasmados empezarán pronto a recular de una forma atroz. Ya lo verán. Serán el ridículo de todo el mundo, pero no merecen sino la reprobación del país y de Europa entera y ser juzgados por los tribunales. Porque han vulnerado las leyes. Hasta cientos de personalidades del PSOE le han dicho al tal Sánchez que se deje de pedir diálogos con los sediciosos y que se aclare. Y que no deje al partido en ridículo. Y que no intente salvar su culo, ni llegar a La Moncloa por ese camino. Al final, Pedro Sánchez no ha cambiado. Tiene a alguien en casa a la que parece que le gustan mucho los jardines monclovitas. Pues habrá que ganarse el acceso, pero así no. Así lo que se ganará es la reprobación, otra vez, de sus huestes. Dicen que el burro es el único animal que no tropieza dos veces en la misma piedra. Luego Pedro Sánchez no es un burro, pero puede ser algo peor.

3.- Les confieso que tenía pocas ganas de escribir hoy. Ya se aburrió Ricardo Peytaví, que sólo envía un artículo de vez en vez. Yo tengo ahora el síndrome. Hay sobreabundancia de información catalana. Me apetece más leer y descansar, así que me planteo ahora algunas cosas. Estoy muy cansado. Llevo casi 48 años escribiendo mucho y todos los días. Sin descansar ni uno, aún en los momentos más difíciles y tristes para mí. Así que va llegando la hora de colgar los trastos, al menos no escribiendo de una forma tan frecuente, aunque sea, como es ahora, ad amoren. Dicen que todo esto me ayuda contra las enfermedades cerebrales, pero más ayuda cuidar a “Mini”, mi perrita, y pasear con ella. Estoy seguro. Ya veremos.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com