Asensio marcó el gol del año en la Liga frente a Las Palmas (3-0)

  • El Madrid mejoró, pero está a años luz de su mejor momento de juego

Tan solo por ver en vivo el gol de Marco Asensio, en la segunda parte de un partido medio soso, habría valido la pena pagar la entrada en el “Bernabéu”. Fue un golazo, recogiendo un rebote del portero Lizoaín, que había sustituido al depauperado Chichisola, del que solo el nombre espanta. El Madrid atacaba pero se estrellaba en la maraña defensiva de la U.D., que tuvo la pelota y complicó la vida a los blancos, sólo hasta que Casemiro, a la salida de un córner, abría el marcador, con un buen remate de cabeza. Las Palmas tuteó al campeón, aunque luego se vino un poco abajo cuando Asensio, de un formidable tiro con la izquierda, metió el balón en la escuadra de los que visten de amarillo. Yo creo que la velocidad de la pelota rozó los 120 kilómetros por hora, o más. Fue un auténtico obús. El Madrid –menos Benzema, que no está— jugaba más o menos bien, aunque un tanto aburridos sus jugadores, que yo creo que pasan de la Liga. El mejor, con diferencia, era Sergio Ramos; y tras él, Isco. Cristiano remató de todas las formas posibles, pero el palo, el portero y su mala suerte en esta Liga le impidieron marcar. Sí hizo una jugada maestra y un centro más maestro para darle a Isco el tercero, en una jugada vertiginosa, de las de toda la vida en el Real Madrid. De esas que se recuerdan, por lo preciosista y brillante. Analícenla esta semana. Una jugada de manual de fútbol. Y luego no hubo más. El árbitro se tragó dos penaltis a Nacho en el área de Las Palmas. No están los árbitros proclives a pitar penaltis a favor del Madrid, así que esto aumenta la sequía goleadora de Cristiano, que lleva seis tantos en Champions y uno en Liga. Bien es verdad que estuvo cinco partidos sin jugar, por aquel empujoncito a un árbitro malo de solemnidad: De Burgos Bengoechea. En el Madrid, Zidane dio entrada, de inicio, a Vallejo en la defensa, que estuvo bien. Luego también entraron Llorente y Ceballos y Lucas Vázquez, que últimamente no se entera, no se va de nadie y no le marca un gol al arco iris. Vaya bajón que ha dado este chico. En el centro del campo se defendían bien Casemiro y Kroos y Nacho jugó de lateral derecho, con Marcelo en el otro lado. Nacho lo hizo francamente bien. Ya lleva muchos partidos esta temporada, ha sido internacional y está cumpliendo su mejor época como futbolista. Lo que pasa es que el Madrid no tiene portero. Casilla, que sigue jugando por el hematoma de Navas –vaya hematoma raro— está inseguro, sale mal y para poco, aunque ayer Las Palmas tampoco lo inquietó demasiado. Cristiano se movió, tiró y corrió, con la referida escasa fortuna ante el gol e Isco se ha convertido en goleador: ya lleva cuatro en Liga. Bueno, un trámite más cumplido y ahora toca selecciones nacionales, así que algunos descansarán y otros vendrán lesionados. Parece que Cristiano se quedará en Madrid, menos mal. Zidane optó por dar descanso a Módric, que se está cayendo y ayer no alineó a Mayoral, a pesar de lo mal que está Benzema, que se está cayendo también. Esperemos que la pausa sirva para que vuelvan Bale, Kovacic, Varane y, sobre todo, Carvajal.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com