Forcadell acata la Constitución y dice que lo de la independencia fue “un acto simbólico”

Qué valientes eran cuando el Estado y sobre todo la justicia no habían intervenido y qué cobardes cuando están ante un juez. Carmen Forcadell, presidenta de la Diputación Permanente del Parlamento de Cataluña, dijo ante el juez Llarena, instructor de la causa secesionista en el Tribunal Supremo (TS), que la declaración de independencia fue simbólica y que acata el artículo 155 de la Constitución –o sea, la Constitución–. También han dicho todos los miembros de la Mesa interrogados que, o abandonarán la política, o si siguen en ella será por la senda constitucional. Quién los ha visto y quién los ve. Para Forcadell, una noche en la cárcel de Alcalá-Meco, hasta que mañana entregue 150.000 euros de fianza en el TS, fianza carcelaria, será muy larga. Cuando salga no podrá salir de España y tendrá que presentarse cada semana en un juzgado de Barcelona. Se le retirará el pasaporte en cuanto salga de prisión. Al resto de los miembros de la Mesa –cuyos nombres no me dicen nada— el juez les ha dado una semana para depositar 25.000 euros cada uno y decreta las mismas medidas cautelares que a su jefa. Uno de ellos ha quedado en libertad sin esas medidas, porque ya advirtió en su día la ilegalidad del proceso, desmarcándose de él. El juez posiblemente ha tenido en cuenta que la Diputación Permanente mantiene funciones durante el tiempo electoral que espera a los catalanes. Si en el futuro alguno de ellos insistiese en su actuación ilegal, el magistrado no descarta la posibilidad de que sean conducidos de nuevo ante él y de que su situación sea alterada. Es decir, podrían entrar en prisión, como en el talego están varios miembros del ex Gobierno catalán. Los otros, ya saben, continúan en Bruselas. En cuanto Puigdemont regrese a España va derecho a la prisión, esto está claro. Porque reitera constantemente el delito desde Bruselas y esto no se lo va a permitir la justicia. Lo de ayer cierra otra etapa del proceso catalán. Luego vendrán muchos  juicios, muchas acusaciones y muchos problemas para todos los investigados. Forcadell se ha retractado de sus actos –no sabemos si por una estrategia legal de sus abogados— y ha acatado la Constitución. Forcadell dormirá esta noche, como una vulgar delincuente, en Alcalá-Meco. Mañana, cuando sus correligionarios le reúnan en efectivo los 150.000 euros, o cuando los saque de su cuenta corriente, saldrá de la cárcel y se irá a su casa. Pero ya ha renegado del proceso independentista diciendo que era algo simbólico. ¿Cómo acogerán esto los que ayer detuvieron el AVE en Barcelona y cortaron carreteras en Cataluña? Forcadell, tarde o temprano, en cuanto la juzguen, irá a prisión. Les va a ser muy difícil a sus abogados evitar una condena, lo mismo que Junqueras, Puigdemont y todos esos. De momento, el juez ha valorado su condición de presidenta del Parlamento –Diputación Permanente–. La cosa en Cataluña se anima con fichajes en todos los partidos. El PSOE ha incorporado al ambiguo Espadaler –en el PSOE todo es ambigüedad, incluso Pedro Sánchez–, de la antigua Unió, y a otros del mismo partido, tan familiarizado con la corrupción, y ha pedido el PSC (PSOE, en catalán) a Sánchez que no aparezca mucho por Cataluña. Que la campaña la hará Iceta. Bueno, pues la cosa está muy confusa, muy interesante y muy reñida. ¿Lo más importante?: que la cerebro del “procés” haya acatado ayer la Constitución, a través del controvertido artículo 155. ¡Dios es grande!

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com