Lamentable estado del campus de nuestra universidad

Si uno ha tenido la oportunidad de visitar alguna universidad europea, habrá contemplado que los jardines de sus campus están muy cuidados. En realidad, son parques naturales que sirven de esparcimiento para los estudiantes, que utilizan esos parques para mantenerse en forma haciendo diversos ejercicios corriendo por circuitos preestablecidos, para compartir momentos de ocio y diversión con sus compañeros o simplemente para pasear por sus amplias instalaciones o para echarse sobre el césped y merendar, sentarse en un banco a conversar o a leer un libro.

Creo que esta fue la idea de quienes concibieron los jardines del campus central de la Universidad de La Laguna, hoy situado en pleno casco urbano, pero que en los primeros años de la puesta en funcionamiento en aquel lugar del Rectorado, de las primeras facultades allí establecidas y del Colegio Mayor San Fernando, en los años cincuenta del pasado siglo era una belleza. Que aquellos amplios jardines tuvieran una utilidad para el alumnado, el profesorado y el personal de administración y servicios era el objetivo.

En la actualidad, los jardines del campus se encuentran en un estado de abandono total, con baldosas rotas en numerosos puntos, el césped ha desaparecido por completo y han crecido malas hierbas, los muros se caen a pedazos y tal es la suciedad que aquello parece un vertedero incontrolado de basuras.

Como saben ustedes, por esas cosas del progreso mal entendido, buena parte de los jardines fue convertida en un aparcamiento masivo de automóviles, única función útil que tiene ahora mismo aquel espacio, porque nadie pisa ya los jardines, totalmente abandonados por los responsables del primer centro docente de Canarias.

Para muchos de ustedes, amables lectores, es posible que este asunto no tenga la mayor importancia, pero me parece que es justo que se cuiden esos jardines, porque ese espacio, cuando las condiciones climatológicas lo permiten, podrían ser aprovechados por la comunidad universitaria y por los numerosos vecinos que viven en la zona.

Les adjunto media docena de fotos obtenidas por mi amiga Mari Cruz del Castillo Remiro, lagunera de pro y ejemplar ciudadana que se preocupa por la belleza y la estética de su ciudad, para que vean con sus propios ojos el lamentable estado en el que se encuentra ese “espacio verde”.

pacopego@hotmail.com

 

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com