El centro-derecha se impone a la izquierda en España

El centro-derecha español se impone definitivamente a la izquierda, a la socialdemocracia y a la extrema, según la encuesta de Metroscopia para “El País”, que le da a Ciudadanos un empate con el PSOE. PP y Ciudadanos podrían gobernar España, con la ayuda de otros pequeños partidos pues, los dos juntos, suman casi el 49% de la intención de voto de los españoles. El PSOE, con su indefinición y sus dudas, sobre todo de su líder, Pedro Sánchez, no crece, se mantiene en noviembre con un 22,7% en intención de voto, sólo siete décimas más que en julio, cuando conseguía un 22%. Sin embargo, Ciudadanos empata con los socialistas (22,7%),  y logra un 4,2% más que en el mes de julio de este año. El PP volvería a ganar las elecciones, de celebrarse ahora, con un 26,1% de los votos (26,9% en julio), con lo que uniéndose a Ciudadanos en una hipotética coalición de Gobierno, ambos sumarían casi el 49% de los sufragios, que llegarían a más del 50% con el concurso de algunos partidos autonómicos de centro-derecha. El desplome más espectacular se produce en Unidos Podemos, que en julio hubiera obtenido el 19,7% de los votos y ahora la intención no pasa del 14,7%. Pablo Iglesias, su líder, es el peor valorado entre su propia gente, según la encuesta. La absurda actitud del partido en la crisis de Cataluña, aliándose prácticamente con la tesis secesionistas, han acabado con Pablo Iglesias, cuyo futuro liderazgo en Podemos queda muy cuestionado. Ha dejado demasiados heridos en esta batalla. El 65% de sus votantes aprobaba su gestión en agosto pasado y ahora tan sólo alcanza un 49%. Un verdadero descalabro. Y lo peor es que parece no darse cuenta de ello, porque no afloja en el asunto catalán, sólo desaparece unos días cuando la cosa se pone fea, pero no le da la razón a sus críticos. La conclusión de la encuesta parece ser que el centro-derecha se afianza en España y que el voto joven de la derecha se va a Ciudadanos, un partido con amplias perspectivas de futuro. El PP hegemoniza el voto de la gente de centro-derecha de mayor edad. Asimismo, parece determinante para el estancamiento del PSOE la ambigüedad de su líder, Pedro Sánchez, que no se define y al que ha costado mucho pronunciar el “sí” para la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Sólo la presión de los barones y de antiguos líderes socialistas lo han animado al final, aunque con algunas condiciones un tanto absurdas, aceptadas a regañadientes por el pacienzudo Rajoy. Esta crisis no le pasa factura al PP más que en unas décimas que probablemente pasan a engrosar el resultado de Ciudadanos, un partido que parece arañar votos del PP –pocos— y  de Unidos Podemos, porque los votos de este partido ni han ido al PSOE, ni por supuesto al PP. Pero sí a Ciudadanos, que está en alza.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com