Pablo Iglesias y Rufián contra Rajoy, muy buena señal

1.- Rajoy está en forma. Se le notó en la entrevista con Carlos Herrera, en la COPE. Además, dos de sus más insignificantes y encarnizados rivales políticos, Rufián (Esquerra Republicana) e Iglesias (líder del depauperado Podemos) les han hecho un gran favor. El primero de los dos idiotas, payaso del Toti, llevó unas esposas al Congreso y le dijo al presidente, alzándolas: “Ojalá algún día le vea con una de estas puestas”. Craso error. El presidente no ha delinquido y los que tienen que llevar esposas, por mor del procedimiento ilícito e ilegal catalán, son Puigdemont, Junqueras, Turrull, Forcadell, Trapero, el ex jefe de los Mossos, y toda la pandilla a la que apoya Rufián. Además, él tendría que devolver el sueldo del Congreso, porque cobra sin trabajar, lo mismo que el otro gandul de negro, el tal Tardá. ¿Imaginan que un trabajador de una empresa privada no acuda durante meses a su puesto de trabajo? Pues o lo echan o no le pagan, o las dos cosas. Estos dos no, porque pertenecen a la golfería política catalana. En cuanto a Pablo Iglesias, un amiguete, y ex socio, lo ha acusado en el Senado de cobrar mucho dinero de Irán y de Venezuela, en billetitos de quinientos, para financiar su proyecto político y para vivir como un cura. Pero Iglesias no se corta en llamar delincuente a Rajoy. ¿A Rajoy? No, no, Pablo Iglesias es el delincuente –presunto– porque no ha declarado ese dinero. Como Monedero, que tuvo un problema con Hacienda, por chorizo. Como Echenique, que no dio de alta en la Seguridad Social al que tira de su carro. Un argentino aprovechado, sin pizca de vergüenza, que vino a España a hacer carrera. Aquí es que ningún camello se ve su joroba. Menos mal que ya el PP los tiene calados y no se corta en decirles cuatro cosas. Ya era hora porque la izquierda del anorak colgado en el respaldo del escaño, de los piquitos y de la poca agua para higiene corporal a mí me tiene hasta los cojones. ¿Y a ustedes? Ya he dicho que en cuanto empiece la época de lluvias, Anna Gabriel desaparecerá para no mojarse, por si encoge. Que dé gracias a Dios (con perdón) por la pertinaz sequía, como se decía en tiempos de la oprobiosa. Ahora se descubre que casi 200 millones para los discapacitados los gastaron Puigdemont y Junqueras en sus algaradas independentistas. No tienen vergüenza. Y todavía son capaces de salir a la calle, uno en Bélgica y otro al patio de la prisión de Estremera, con el pijama a rayas. A mí se me caería la cara.

2.- Cada día que pasa se va sabiendo quién es quién en este país. En Canarias, por decir algo, Coalición Canaria ha fichado (virtualmente) al líder socialista –es un decir–, un tal Torres. El fichaje no es oficial, por supuesto, pero por la actitud de Torres, sobre todo en el asunto de la tele autonómica –Negrín se ha hecho eterno–, todo hace pensar que CC le ha mandado a Torres el carné nacionalista por correo certificado. Qué vergüenza de PSOE. ¡Y qué tentáculos tiene CC! Claro, también maneja el dinero de los discapacitados. Esperemos que no se los gaste en su reunificación con el PSOE, que eso tiene que costar mucho dinero. No lo quiero ni pensar y espero, sinceramente, que no. Ay.

3.- Esto se pone divertido y yo creo que Clavijo y Alonso, que son los que piensan en CC –porque no le van a pedir a San Ginés que piense— son menos idiotas de lo que parecen, así, cuando uno los ve. Son listos los tíos y se van a eternizar ahí. Porque hace falta tener agallas para fichar (virtualmente) al líder del partido enemigo teórico, que es el PSOE. A ver qué hacen ahora los nuevos líderes socialistas tinerfeños  Pedro Martín, que es muy listo y trabajador, y la mujer del camarero argentino, Patricia Hernández, que vivía en el búnker presidencial, pero ya no, ahora vive en el barrio de la Salud, de donde nunca debió salir. De aquí a Nochebuena nos vamos a reír, como se ríe Santi Negrín. Como el Perro Pulgoso.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com