El Madrid hace el ridículo, pero gana, y el Barcelona se frena en Valencia

El Madrid hizo el ridículo ante el Málaga, aunque ganó 3-2, con goles de Benzema, Casimiro y Cristiano, que falló un penalti, recogió el rechace del portero Roberto y marcó. El Barcelona empató ante el Valencia, después de que el Valencia lograra llegar al minuto 80 con ventaja. Bien es verdad que el árbitro no vio un gol de Messi, tras un fallo garrafal de Neto; el balón entró más de veinte centímetros en la portería, pero ni el linier ni el colegiado principal se enteraron. Ya era hora de que un árbitro se equivocara en contra del Barcelona. Los jugadores protestaron mucho, tanto como cuando no protestan en los muchos momentos en que los árbitros le pitan a favor, que es casi siempre. El Barcelona es predecible hasta en la protesta. Ayer dominó al Valencia en la primera parte, hasta que el público empezó a llamar acojonados a los jugadores locales. A partir de ahí, el Valencia reaccionó y en la segunda mitad marcó (Rodrigo) y estuvo  a punto de ganar si a Saza, en los últimos segundos, no se le va la olla y lanza a la grada un balón de gol. La Liga se iguala un poco, el Barça está a ocho del Madrid y sigue a cuatro del Valencia, lo que pone interesante el campeonato. El Sevilla volvió a meter tres goles, esta vez en Villarreal, y ganar 2-3 al llamado submarino amarillo, ya no me acuerdo por qué –lo de submarino, lo de amarillo es obvio–. Tendrá que mejorar mucho el equipo de Zidane, que está hecho un trapo. Vallejo no es central para el Madrid, Isco pasó 16 veces atrás, en vez de a los laterales, extremos o como se les llame ahora, Cristiano falló un penalti, en un tiro que repelió Roberto y el 7 recogió el balón y lo clavó en la red, como he dicho. El Madrid es un equipo sin estilo. Sin Bale ha perdido la rapidez vertiginosa de sus ataques de antaño y Kroos se ha convertido en un bailarín. Es verdad que tiene muchos lesionados, pero esa no es forma de jugar al fútbol y, además, provoca infartos en los aficionados por la incertidumbre de sus resultados. El Málaga jugó mucho mejor y mereció ganar. Tampoco tiene portero suplente el Madrid: a Kiko Casillas le metieron un gol que no me lo meten a mí. No está este chico para el Madrid; no ha sabido aprovechar la lesión de Navas. Una pena. El Madrid juega en Bilbao –el Athletic no le gana a nadie, pero puede que le gane al Madrid—esta semana y el Barça recibe al Celta, que, entrenado por Unzúe no creo que presente demasiados problemas para los culés. No por nada, no vayan a pensar mal, aunque Unzúe sea culé, sino porque el Celta no le calza las botas al Barcelona. Bueno, vamos a ver. Como esto es fútbol, como se dice, igual sale todo al revés y resulta que gana el Celta y pierde el Athletic. Ojalá.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com