El Tenerife, de mal en peor

  • Ayer volvió a perder, esta vez en Almería, y va proa al marisco

A pesar de las numerosas fórmulas y opciones que ha empleado el entrenador José Luis Martí, ni con unos jugadores ni con otros parecen poner solución a los graves males del C.,D. Tenerife, que volvió a perder este domingo, por dos goles a uno, frente a la Unión Deportiva Almería, en el estadio de los Juegos del Mediterráneo, donde el conjunto blanquiazul volvió a ofrecer una actuación realmente lamentable. En esta ocasión el técnico balear prescindió inicialmente de hombres como Philip Malbasic, Juan Carlos Real, Tayron, Alberto Jiménez, Iñaki Sáez y Jorge Sáenz y lo cierto es que las nuevas incorporaciones (Bryan Martín, Víctor Casadesús, Lucas Aveldaño…) no sólo mejoraron actuaciones anteriores, sino que el equipo ha hecho un espantoso ridículo este domingo en la capital almeriense. En los últimos diez partidos oficiales el Tenerife solo ha conseguido una victoria y no gana en tierras peninsulares desde el mes de agosto, lo que representa un paupérrimo balance global para un conjunto que aspiraba al inicio de la campaña al ascenso de categoría. El Tenerife se mostró otra vez como un conjunto muy fracturado, y nuevamente unos fallos individuales permitieron al Almería marcar dos goles absurdos, más que por aciertos de sus delanteros, por errores puntuales del portero Dani Hernandez y del central Carlos Ruiz, que permitieron al equipo andaluz conseguir esos dos tantos sin ninguna dificultad. En este último partido, los visitantes volvieron a salir muy descentrados, tanto que ya habían encajado el primer gol a los diez minutos y en el resto de la primera parte los blanquiazules tiraron incomprensiblemente el encuentro por la borda, en un barco que sigue sin tener un rumbo claro. Digan lo que digan, por un virus futbolístico ciertamente desconocido, el Tenerife está ahora mismo en la UCI y necesita urgentemente esos cuidados intensivos, porque el Almería este domingo no ganó el partido. Lo perdió el conjunto blanquiazul, por su actitud, por la sensación que ofrece a los aficionados y por la reiterada carencia de identidad propia. Un jugador como Pozo no tenía por qué erigirse en la gran figura de este choque y volvió loco a sus rivales, que encajaron el segundo gol a los 69 minutos, marcado por Juan Muñoz. Juan Carlos Real, que entró en el campo tras el descanso, decoró el resultado, marcando el definitivo 2-1 tres minutos después, con un gran disparo fuera del área. Solo el autor del tanto tinerfeñista se salvó en Almería del desastroso juego ofrecido por los profesionales blanquiazules, realmente lamentable, que no se corresponde, ni por asomo, con la categoría de la plantilla isleña, además frente a un equipo muy inferior, por lo menos sobre el papel, porque muy cositas positivas vimos en la U.D. Almería. Ahora nos visitará el próximo domingo el recién ascendido Reus. Esperemos (una vez más, y van…) que el Tete mejore, aunque no me gustaría estar en el lugar de Martí, que está fracasando como técnico, por causas que ignoramos. Y lo siento mucho por él.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com