Canarias, la cueva de Alí Babá

Enciendo mi ordenador y empiezo a huronear por la Internet las páginas webs de varios medios de comunicación de las islas y enseguida caigo en la cuenta de que Canarias se ha convertido en una cueva de mamones, estafadores, quinquis con chaqueta y corbata y presuntos auténticos delincuentes muy famosos. Ríanse ustedes, amables lectores, de Alí Babá y de sus cuarenta ladrones.

Los fiscales públicos de esta comunidad autónoma tienen cada día más trabajo, porque los “casos irregulares” crecen como hongos y me da que el Ministerio de Justicia no va a tener otro remedio que dotar a la Fiscalía de mayores medios materiales y humanos, dada la avalancha de asuntos turbios que se van descubriendo y los que quedan por aclarar, que son unos cuantos y otros pocos.

Un nuevo imputado, el empresario palmero Miguel Concepción, propietario de “Traysesa” y de “Islas Airways”, actual presidente del Club Deportivo Tenerife y gran amigo de los dirigentes de Coalición Canaria, que ha sido acusado de una presunta gran estafa al Estado, de tres millones y medio de euros, por supuesta falsedad de documentos para el cobro de subvenciones del Ministerio de Fomento por viajes realizados por pasajeros de su compañía aérea, que no tenían derecho a los descuentos de residentes.

El fiscal ya ha actuado y pide penas de prisión para el señor Concepción Cáceres y para dos de sus hijas, por la presunta comisión de graves delitos. ¡Qué vergüenza!

Sigo leyendo los periódicos y veo una información que afirma que los contratos a dedo firmados por Santiago Negrín, actual presidente del ente público Radio Televisión Canaria son totalmente ilegales, también según la Fiscalía, lo que no es un asunto baladí, porque se pudo haber cometido presuntamente una series de actos delictivos que la Justicia tendrá que calificar, enjuiciar y pronunciarse sobre estas “irregularidades”.

Pero no para ahí la cosa en este “martes negro” para algunos famosillos isleños. Ahora resulta que otra empresa de los “amigos de Fernando Clavijo” cuando el presidente del Gobierno de Canarias era alcalde de La Laguna, se llevó treinta y cinco contratos a dedo en el plazo de un año. Me ha asegurado un destacado político isleño (no de CC, claro) que el “caso grúas municipales” pinta “muy feo” y que podría tener graves consecuencias penales y políticas para determinadas personas en los próximos meses.

¿En qué país vivimos? Hay tanta mierda flotando en el ambiente que estoy realmente preocupado por cómo se podrían estar enfangando las manos personas supuestamente honradas, que desempeñan o han desempeñado importantes cargos en instituciones públicas y en empresas privadas. ¿A dónde hemos llegado por el puto parné, en busca de un idílico paraíso terrenal que no existe?

¡Dios mío! Alí Babá era un simple aficionado.

 pacopego@hotmail.com

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com