Isla Cristina: sabor a mar

Acabo de llegar a Tenerife de un corto viaje, de apenas ocho días, por el sur de la Península Ibérica. Aprovechando las ofertas del IMSERSO para los jubilados y pensionistas, mi mujer y quien esto escribe elegimos como destino Isla Cristina, una localidad onubense que no conocíamos y que nos causó una gratísima impresión.

Nos trasladamos en un vuelo de la compañía “Vueling” hasta Sevilla y nos trasladamos hasta la costa de Huelva en guagua. Al grupo de 48 tinerfeños nos hospedaron en un magnífico hotel, el “Isla Cristina Barceló”, un cuatro estrellas de playa, con una descomunal oferta gastronómica y un excelente personal en todos sus departamentos, que hicieron nuestra estancia muy agradable.

Era nuestra primera experiencia con viajes de organizados por el IMSERSO y tenía algunos temores sobre los mismos, pero pueden tener por seguro de que volveré a repetir desplazamientos y estancias tan bien planeadas y de tanta calidad, más aún si tenemos en cuenta que el paquete completo, con pasajes, traslados, alojamiento y pensión completa nos costó 168 euros por persona.

Ahora entiendo por qué cuando se publican estos viajes, a las pocas horas se agotan las reservas de este organismo, que ofertó este año la nada despreciable cifra de un millón de plazas, para alegría y regocijo de miles de pensionistas que, con muy poco poder adquisitivo, pueden en cambio acceder a la compra de estos viajes y estancias.

Las magníficas instalaciones del “Barceló”, el buen hacer de su personal, la limpieza y el aseo de las instalaciones del establecimiento y la variada oferta gastronómica, de excelente calidad, bien vale repetir la experiencia, porque además está ubicado en una localidad del litoral andaluz con un especial encanto y con profundo sabor marinero, no en vano posee uno de los puertos más importantes del sur de la Península Ibérica.

Se trata de una pequeña población, con algo más de veinte mil habitantes, que depende de la pesca y del turismo –sobre todo en verano–, muy poco ruidosa y con gente muy amable y siempre dispuesta, con un parque móvil reducido y sin problema alguno de tráfico rodado.

Fue una experiencia muy agradable visitar la Lonja, donde todas las tardes llegan las capturas de las más variadas especies de pescados y mariscos, algo realmente inenarrable, porque se ve cómo arribar los barcos a puerto, cómo descargan las capturas y cómo se realiza la puja en los salones de la instalación.

Por demás está decir que en cualquier bar o restaurante se puede degustar el mejor pescado. Y no se debe olvidar que en la sierra de Aracena, también en Huelva, se producen los mejores productos del cerdo ibérico de bellota. ¿No se les hace la boca agua?

(En las fotos, el Hotel Barceló Isla Cristina y una vista parcial de la Lonja isleña).

pacopego@hotmail.com

Leave a Reply

Your email address will not be published.