El Barça gana la Liga antes de acabar la primera vuelta

Foto: Real Madrid

El Barça demostró hoy que es mejor equipo que el Real Madrid y lo dominó en el segundo tiempo, humillándolo –una vez más— ante su público. Ni árbitro, ni leches. El arbitraje de Sánchez Martínez fue impecable, Messi hizo más bien poco, bien cubierto por Kovacic y Casemiro, pero están todos los demás, incluido Suárez, cuya moral personal deportiva es deplorable, pero su eficacia goleadora es también letal.   El Madrid contuvo al Barça en el primer tiempo, pero no pudo evitar que en el segundo lo goleara (0-3), jugando los locales con 10 jugadores por expulsión justa de Carvajal, al tocar intencionadamente con la mano un balón que se colaba en la red. El Madrid acaba de ganar un Mundial de cuestionado interés, pero también de perder la Liga, la competición favorita de Zidane.  He dicho varias veces que cuando la Liga se deja escapar en los primeros partidos –y el Real lo hizo–, la recuperación es casi imposible y, además, desgasta mucho. Al Madrid se le ve sin ideas y cansado, otra vez. Y esa alternancia hegemónica que mantiene con el Barcelona está ahora a favor del equipo catalán.  El de ayer era algo más que un encuentro de fútbol. Era un plebiscito deportivo, tal y como están las cosas en Cataluña. Y volvió a ganar el Barcelona, vengando la derrota de la Supercopa y quién sabe si el artículo 155 aplicado por España. El Madrid está mal, es una caricatura de un grande y hace cosas muy buenas y otras muy malas, sin regularidad alguna. Demasiados taconcitos y juego de salón, con un Benzemá que no existe –ayer, otro cabezazo al palo—  un Cristiano desesperado, que pide balones que no le llegan. Si no es por Navas, hubiera sido una manita del Barça, una aún más humillante goleada. Hará bien el equipo blanco en reforzarse, ahora que puede, con un delantero goleador, porque resulta que no tiene sino centrocampistas. El Barça ha fichado poco pero bien y todo el mundo se burlaba de Roberto Fernández cuando trajo a Paulinho, que jugaba en Asia, el mejor ayer, con Busquets. Tenía razón Juanito Padrón cuando decía que Busquets es el mejor jugador del fútbol español. Y por Iniesta parece que no pasa el tiempo. Mientras el Barcelona mantenga esta estructura será muy difícil que pierda un partido, será la excepción. Puede acabar la competición ganándolos todos y batiendo otro récord. Porque la cosa va de récords en estos tiempos modernos de computadoras y sesudos analistas. Marcaron Suárez, Messi (de penalti) y Aleix Vidal, en el último minut, con el real Madrid entregado. Ya sabe que por el Madrid no marcó nadie. Así están las cosas. Y esto es todo, amigos. Que pasen unas felices fiestas y que los madridistas se olviden pronto de lo de ayer. Nos olvidemos, quiero decir.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com