Vestido de lagarterana

De momento, Oriol Junqueras se queda dentro, no sabemos hasta cuándo. Ni su catolicismo, ni sus puñetas le libran (por ahora) del talego por sedicioso y rebelde. Y por agitar a las masas. Está apuntado en la moleskine que encontró la Guardia Civil en la casa de uno de ellos. Los Jordis siguen también en el talego. ¿Saben ustedes cuánto dinero han manejado estos dos pájaros? Por una ínfima parte de lo que han repartido o se han quedado estos matracas, vaya usted a saber, a un alcalde lo condenan a siete años de mazmorra. Estos tipos no merecen sino el rechazo social. Querían inventarse un país y se lo inventaron, poco a poco, a lo bobo, sin que el Estado ni los gobiernos de España parecieran enterarse. Estos señores no pueden estar sueltos por ahí, sin jurar por lo que más quieran que no lo intentarán de nuevo. Han vulnerado docenas de leyes, han agitado y empobrecido Cataluña, han engañado a catalanes y resto de españoles, ¿cómo van a volver a bailar la sardana en la plaza Cataluña? Ya está bien, hombre, de tolerar más mamarrachadas. Porque, en el fondo, Puigdemont y su banda, incluidos los que están en el talego, son unos mamarrachos de la política, que no merecen el más mínimo respeto. Ya está bien, repito. ¿Cuánto nos está costando a los españoles la estancia fraudulenta de Puigdemont en Bruselas? Este tío es un títere de la burguesía catalana. ¿Cuánto le están pagando y cuánto cobrará, de manera vitalicia, por un año haciendo el payaso en vez de política coherente? A mí no me alegra que nadie vaya a la cárcel, pero lo de los nombrados, y lo de otros que no he nombrado, clama al cielo. Aún no sé por qué se libró Forcadell, probablemente porque renunció mucho más a sus pompas y a sus obras de lo que se ha dicho. Ahora no quiere saber nada de un cargo de representación, por la cuenta que le trae. Todos estos, que hinchan el pecho y gritan cuando alguien pide un indulto para una persona que ha cometido delitos mucho menos graves, ¿qué dirán cuando la izquierdona carca y pasada de moda española pida un indulto para ellos? Porque las amnistías las prohíbe la Constitución. Y la Constitución, mal que les pese a estos bernardos, es de todos. Así que mejor sería que se estén calladitos y calentitos en la mazmorra, comiendo a costa del pueblo español, pero recibiendo sus sustanciosos sueldos de ex algunos de ellos. Y Puigdemont, si viene a España, aunque sea vestido de lagarterana, tiene un sitio reservado en Estremera. No lo duden ustedes. Encima, el fugitivo quiere ser presidente. Pues no es nada. El conejo me riscó la perra.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com