Como Reverón “pa” lapas

Hasta día de hoy, después de tantos años, he seguido convencido de que el simpático personaje de la foto no era otro que el mismísimo Reverón. Aquel del que se decía que le gustaban tanto las lapas que su extrema inclinación por el exagerado consumo de ellas obligara a la gente del Puerto a tomar aquella debilidad suya como una comparativa fiable y aplicable a cualquier síntoma de flaqueza que se produjera en alguien por cualquier otro producto culinario o vicio distinto, fuere este confesable o inconfesable.

No era muy de extrañar, pues, que mi gran amigo Lelo, sabiendo lo mucho que a mí me gustaba la repostería fina, siempre que yo caía en la tentación, profiriera aquello de que yo para los pasteles era como Reverón “pa” lapas.

Lo de “…como Reverón “pa” lapas” constituía en sí toda una frase hecha, genuina, categórica e incontestable, aplicable a todo aquel que demostrara una inclinación extrema por la degustación exagerada de cualquier producto, sobre todo, de carácter comestible; aunque, por lo común, también extensible mucho más allá del ámbito de lo estrictamente culinario como para aplicarla, de igual modo, a quién se le considerase propenso de un contumaz abuso de cualquier otro vicio distinto al del preciso paladar.

Alguien me confirma que el personaje que figura en la fotografía no se trata de Reverón sino de Ramonillo “el Choco”.
He quedado profundamente decepcionado con la noticia porque no me imagino la razón que pude barajar para asociar lo de “…comoReverón “pa” lapas” al personaje de Ramonillo “el Choco”.

Albergaba fundadas esperanzas de haber resuelto por fin el enigma que me atormentó durante tantos años pero me temo que habré de esperar aún mucho más tiempo hasta que alguien lo resuelva por mí.

Lo curioso del caso sería que el tal Reverón pudiera encontrarse oculto, con identidad falsa, en el interior de mi profundo archivo fotográfico y que hasta hoy yo no haya podido dar con su paradero ni con su verdadera identidad.
Esto me lleva a plantearme un serio problema de carácter deontológico, cuando no ético: ¿debo respetar el derecho a la intimidad de Reverón aunque se trate de un negativo analógico protegido y amparado por los otros cientos que poseo y que seguramente le arropan y le respaldan en silencio?

Espero que los historiadores locales del Puerto de la Cruz puedan devolverme con sus acertadas informaciones la calma que durante años la figura de Reverón, el de las lapas, me ha usurpado sin pretenderlo.
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Nota del Editor.- Efectivamente, el personaje de la foto es el famoso Ramonillo, personaje singular del Puerto de la Cruz, lamentablemente ya fallecido.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com