El incomprensible liderazgo de Pedro Sánchez-Iceta

Es necesario un debate crítico en profundidad en los órganos del PSOE para explicar el apoyo mayoritario de los militantes socialistas a Pedro Sánchez en las elecciones primarias para secretario general, ratificado en el 39 Congreso del PSOE, a pesar de que  éste ha sufrido dos derrotas históricas en elecciones generales y en dos elecciones autonómicas (Galicia y Euscadi), que debieron ocasionar su dimisión, como dimitieron Joaquín Almunia y Rubalcaba obteniendo mejores resultados electorales.

La peor derrota de Pedro Sanchez-Iceta, sin embargo, es la que se ha producido, por su trascendencia, recientemente, en las elecciones autonómicas de Cataluña,  causada principalmente por el acercamiento de Iceta a los independentistas, para los cuales estaba dispuesto a pedir el indulto si fueran condenados por los delitos de rebelión y sedición.

Desde que el Partido Socialista de Cataluña empezó a comulgar con los nacionalistas independentistas catalanes, no ha hecho más que sufrir derrotas  y perder apoyos electorales, de tal manera que en 1999 obtuvo 53 diputados,  y en las recientes elecciones autonómicas 17; esto es, ha perdido 36 diputados. El error político de Iceta tiene su precedente en el todavía peor error de Pedro Sánchez, que en su entrevista a Jordi Évole ya manifestó su apoyo a Podemos, partidario del anticonstitucional  derecho de autodeterminación de Cataluña, agravado por haber propuesto y aprobado la siguiente Resolución del 39 Congreso del PSOE:

“Proponemos una reforma constitucional federal, que mantenga la unidad del Estado, perfeccionando el carácter plurinacional del mismo, y que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español, de acuerdo con los artículo 1 y 2 de la C.E”.

Ningún militante del PSOE que haya apoyado a Pedro Sanchez,  ni ninguno de sus asesores, ha sabido explicar en qué consiste el engendro de la plurinacionalidad, y como se articularía ésta, ni en qué obra historiográfica o de Derecho Constitucional se fundamenta. En la campaña electoral catalana, ni el PSOE ni PSC mencionaron la plurinacionalidad, y ahora, sin el menor rubor, tras la derrota, han aparcado dicha declaración congresual.

Si el PSOE-PSC, como ha sido su tradición y doctrina política federal,  hubiera sido beligerante –como Ciudadanos– con el nacionalismo independentista catalán, hubiera obtenido el triunfo electoral de esta joven e inexperta formación política, incluso, con  posibilidades de formar Gobierno con mayoría parlamentaria, pero Pedro Sanchez, “sotenella y no enmendalla”,  se ha dedicado a predicar por toda España la preocupante reducción del fondo de pensiones por parte del Partido Popular, proponiendo soluciones demagógicas al entender de los expertos.

Creo que la militancia del PSOE que viene apoyando a Pedro Sánchez con entusiasmo, está errando, aunque me gustaría equivocarme; pero cumplo con mi deber de veterano socialista criticando a la dirección del PSOE, emulando al ilustre socialista, el catedrático de Derecho Penal, Luis Jiménez de Asúa, ponente constitucional de la Constitución Republicana de 1932, y el más grande penalista de la Europa Contemporánea, fallecido en el exilio bonaerense:  “El auténtico político no es el que pone su vela al viento de la opinión pública sino el que es capaz de decirle al pueblo: No tienes razón”.
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Eligio Hernández escribe este artículo en su calidad de militante socialista.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com