Poca Prensa crítica con el Gobierno de Canarias

Salvo escasas excepciones (entre las que me incluyo, a mucho honra), no existen periodistas críticos con la labor del actual Gobierno de Canarias, a pesar de que disfrutamos de un sistema político democrático, donde debiera existir una necesaria libertad de opinión.

En la práctica, en muchos casos eso no es así, tristemente. Durante años, primero ATI, luego las Agrupaciones Independientes de Canarias y en los últimos años la llamada “Coalición Canalla” han conseguido ir captando a muchos compañeros de profesión que, tras una brillante labor como periodistas, se han ido convirtiendo en verdaderos estómagos agradecidos del partido en el poder, lo que no critico ni dejo de criticar, porque las personas tienen que comer y no es cuestión de pasar hambre u otras necesidades esenciales por puro placer.

Durante mi larga etapa profesional he visto cómo los supuestos nacionalistas, que han permanecido en el poder ininterrumpidamente durante los últimos cuatro decenios, han triunfado en su estrategia de comunicación externa, porque han fichado para sus intereses a decenas de periodistas, muchos de ellos anteriormente críticos con el monopolio de CC.

Estas siglas de Coalición Canaria lo colonizan todo. Hasta una gran parte de la Prensa.

Se puede afirmar que actualmente no existe una verdadera libertad de prensa en el Archipiélago, porque desde las instituciones públicas que controla CC se subvenciona descaradamente a algunos medios de comunicación y, por ello mismo, los redactores de esos periódicos y emisoras no quieren complicarse la existencia y prefieren pasar de su obligación de denunciar lo que consideran que está mal hecho.

Hay casos excepcionales, como Diario de Avisos, Canarias Ahora, El Diario de Tenerife o Tagoror, medios que han demostrado su buen hacer y que admiten opiniones muy dispares. Y soy testigo de ello porque a mí nunca me han censurado ni una línea, lo cual dice mucho y bien de sus editores.

Estamos asistiendo a un tiempo en el que predomina la prensa descafeinada, abarloada al poder –por razones de índole económica, sobre todo– y me parece que eso es muy malo, porque entre otros motivos, se está desvirtuando la realidad y se están ocultando cosas y casos que tendrían que conocer los ciudadanos isleños.

Por eso, ante la gran docilidad de la mayoría de los profesionales y de los medios de comunicación del Archipiélago, casi todos los días me pregunto si vale la pena opinar sobre lo que pasa a nuestro alrededor. ¿No piensan ustedes lo mismo, amables lectores? Esto es como una gota de agua que cae en un desierto.

Por lo menos, un servidor va a seguir criticando lo que cree que no está bien hecho. Los israelíes han conseguido convertir en un vergel las desérticas e improductivas tierras de aquel país. Cosas más inimaginables veremos aún…

pacopego@hotmail.com

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com