El Madrid parece hecho para ganar la Champions

  • Salvó la eliminatoria en el minuto 92 con gol de Cristiano, de penalti

El Real Madrid parece un equipo hecho para ganar la Champions. Cuando todos nos resignábamos a la incierta prórroga, Benatia derriba a Lucas Vázquez en el área pequeña y el árbitro pita penalti. Los italianos se pusieron muy nerviosos, Buffon empujó al colegiado, los jugadores italianos intimidaron al árbitro inglés, pero un penalti es un penalti. Bien señalado y valiente. Siete minutos de parón, de protestas y un intento de los italianos de pisotear y destrozar el punto de lanzamiento. Todo en vano. Cristiano cogió el balón, lo colocó, lo cruzó y lo mandó a la cruceta, lejos del portero suplente italiano. Y la cosa es que el Real Madrid jugó bien, pero Keylor Navas se tragó dos goles en fallos incomprensibles y el Madrid descuidó su banda izquierda, de donde partieron los centros que acabaron en la red del Madrid. El Real fueron Cristiano y diez más. Una vez más, el astro portugués se echó el equipo encima y ejerció de líder. El fútbol tiene cosas curiosas: el Madrid dominaba, llegaba, pero todos los rechaces eran para el equipo de Turín, cuyo portero ha acabado aquí su carrera, pero hizo dos paradas de portero joven. Y tiene cuarenta años o así. No es que la Juve haya sorprendido al Madrid, sino que al equipo blanco todo le salió mal en la primera mitad, incluso un gol de Mandzukic en el minuto uno y el otro antes de finalizar la primera mitad. Dos goles muy parecidos, el segundo en fallo clamoroso de su marcador y del portero madridista. La próxima temporada, el Madrid tendrá que vigilar esa portería. También se notó la ausencia de Ramos y de Nacho, aunque Velasco hizo un buen partido y Varane envió al larguero un remate de cabeza a la salida de un córner. Todo esto en la primera mitad. Zidane dejó en la caseta a Bale, que no hizo nada, y a Casemiro, cuya primera pérdida de balón había costado al Madrid uno de los goles de la Juventus. Entraron Lucas y Asensio, que se movieron por todo el campo en busca de acortar el resultado, sobre todo después de que la Juventus, en un terrible fallo de Navas, que dejó que le rebotara una pelota que tenía blocada, consiguiera igualar la eliminatoria. El Real, repito, son Cristiano y diez más. Ronaldo se echó otra vez el equipo al hombro y el penalti lo marcó con una seguridad pasmosa. A ver quién duda que será otra vez Bota de Oro y que es uno de los mejores jugadores de la historia. Repito que el Real Madrid hizo una espléndida segunda parte, pero los italianos se echaron atrás buscando afanosamente la prórroga y quién sabe si los penaltis. O sea, jugaron a la italiana, después de jugar a la europea y marcar tres goles. El fútbol es una caja de sorpresas. El Madrid tiene tres rivales posibles: Liverpool, Roma y Bayern. No sé a quién prefiero, porque los tres han dado la talla en la competición. El Madrid ha superado los cuartos y está en semifinales. Eso es lo que importa. En el minuto 92, con expulsión posterior de Buffon, siete minutos y pico de interrupción por protestas al árbitro y posibles sanciones futuras. Y aquí se acabó la historia. Por octava vez consecutiva, el Madrid está en semifinales de la Champions. Y posiblemente la gane, le toque quien le toque.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com