El Madrid se deshizo del Málaga (1-2)

  • El resultado es engañoso. Los suplentes del Real pudieron salir de La Rosaleda con una goleada de escándalo

Isco estuvo imperial ante el Málaga./Real Madrid C.F.

Zidane dejó en Madrid a Cristiano, Bale, Varane, Nacho y Módric. O sea, que jugó con muchos suplentes (Theo y Ceballos entre ellos), pero en el  equipo blanco Isco dio una exhibición ante sus paisanos y marcó un golazo de falta. Y ayudó en el segundo, ya en la prolongación, que remató a la red Casemiro, con el concurso del propio Isco y de Benzema. Fue un partido de esos que los cronistas viejos llaman “de trámite”, pero que sirvió para que el Madrid, como el Valencia perdió en Barcelona, sea ahora tercero en la Liga. A ver si logra coger al Atlético, que también ganó. Entonces no va a cerrar la temporada tan mal, sobre todo si vence en la final de la Champions, que es su principal objetivo. Ayer, ante el depauperado Málaga, el Madrid hizo un partido bonito, con un Kovacic sobresaliente y un Isco imperial, la vuelta de Sergio Ramos, que casi marca y un juego seguro, preciosista a veces y muy rápido. Jugaron hasta Vallejo y Mayoral y Benzema no fue el peor; es más, hizo algunas jugadas muy bonitas y luchó mucho, aunque siga negado ante el gol. Ya llegarán. Le pasa lo mismo que a Cristiano en los inicios de la competición. Luego el portugués se ha desbordado. El Málaga hizo lo que pudo, incluso marcar un gol en el 93, en un fallo garrafal de Vallejo, que no cortó un pase fácil, sino que franqueó el paso al delantero malagueño, que batió a Keylor. El árbitro fue De Burgos Bengoechea, la primera vez que le pita al Madrid desde que echó a Cristiano y le costó al portugués cinco partidos. La verdad es que ayer estuvo bien. Hasta pareció imparcial y todo, no anti madridista. Menos mal. No hay mucho que contar del lance. Sólo, de la jornada de la Liga, que el Atlético de Madrid le ganó 3-0 al Levante, con gol del Niño Torres incluido, y que el Barcelona también le ganó, de milagro, al Valencia (2-1), que falló ocasiones clamorosas. Parejo marcó de penalti, a última hora, y hasta el final del lance el Valencia se volcó sobre la portería catalana, sin éxito. El Barcelona (marcaron Suárez y Umtití) bate un récord en la Liga de partidos sin perder y con eso cree que va a salvar la temporada, pero en el club culé hay un cabreo monumental –yo diría que hasta una depresión colectiva– por no haberle sabido ganar la eliminatoria a la Roma. Esta temporada no  será muy bien recordada. Vamos a ver lo que pasa el fin de semana en la final de la Copa del Rey, ante el Sevilla, que tiene ganas de ganarla. Pero también lo tiene muy difícil. El Barcelona es un equipo con mucha suerte: gana los partidos, aunque no se lo merezca, como ayer ante el Valencia, en el Camp Nou. En fin, una jornada en la que todos, o casi todos, ganaron, aunque el Sevilla empató en casa ante un Villarreal que no se lo creía, porque iba por delante 0-2. Y que Isco dio un recital en su tierra natal, muy aplaudido por sus paisanos.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com