¿La primera Fiesta de la Cerveza?

Albergo ciertas dudas respecto a si la primera gran carpa que acogía la Fiesta Bávara de la Cerveza fue montada en el Parque de San Francisco tal y como afirman los responsables del diario La Opinión.

Lo que sí no cuestiono es la invitación que, al parecer, en 1973 el CIT le envió a la orquesta bávara de nombre Banda Lustgen Engerländer de la ciudad de Leeinach, comarca de Würzburg (Baviera), a participar en una serie de conciertos en el Puerto de la Cruz como preámbulo a la que años más tarde sería la Primera  Fiesta de la Cerveza que se celebraría en 1976, según el citado diario, en el Parque de San Francisco.

reo recordar que aquella enorme y novedosa carpa de rigurosa estructura metálica fue montada por primera vez en el ahora recinto ferial del muelle del Puerto de la Cruz y no en el Parque San Francisco como asegura el rotativo.

Además de la banda bávara mencionada con anterioridad, un bellísimo cuerpo de baile femenino ejecutaba, al son de la música folclórica interpretada, unas alegres y sugerentes danzas bávaras de gran vistosidad. Sin temor a equivocarme, puedo asegurar además que una excelente orquesta de Montenegro (Los Montenegrinos) amenizaba las largas noches de fiesta con magníficas interpretaciones de conocidas melodías bailables.

Por si fuera poco y como atracción de primer orden, se contó además con la presencia del popular cantante español Micky ( el de Micky y los Tonys) quien ya se había hecho popular en Alemania gracias a una pegadiza canción suya titulada Fernando.

De la organización del conjunto de actividades y contratación del numeroso personal indispensable se encargó una pareja alemana de muy dudosa reputación administrativa y comercial residente desde hacía años en el Puerto, de tal manera que una vez terminado el evento, el personal contratado tuvo serias dificultades en cobrar el salario convenido haciendo cola cada día, como yo mismo, ante la oficina improvisada en una calle del Puerto dispuesta a tal efecto.

También yo quedé afectado por el supuesto fracaso económico que supuso aquel primer evento ya que con el único propósito de poder cobrar mi trabajo fotográfico, por el que había sido previamente contratado, tuve que pasar por la exigencia, sin haber sido pactada, de la entrega de los cientos de negativos utilizados en el reportaje a lo largo de una semana con lo que sólo pude salvar los que hoy presento aquí.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com