Un árbitro canario impidió al Madrid ganar al Barça (2-2)

El golazo de Bale dio alas al Madrid para intentar ganar el partido./Real Madrid C. F.

  • Hernández Hernández se comió un penalti y dio por válido el gol de Messi con falta previa de Suárez

Cristiano resultó levemente lesionado. Nada grave./Real Madrid C. F.

Yo sé que es difícil arbitrar, pero un referee canario, llamado Hernández Hernández, privó ayer al Real Madrid de un triunfo sobre el F.C. Barcelona, que jugó todo el segundo tiempo con diez jugadores por expulsión de Sergi Roberto. El catalán le dio un puñetazo en el cuello a Marcelo, sin venir a cuenta. Roja directa. El árbitro ignoró un penalti claro de Alba sobre Marcelo y no pitó falta de Luis Suárez a Varane, en la jugada que dio lugar al gol de Messi, el 2-1. Suárez había marcado primero, a pase de Sergi Roberto y había empatado Cristiano, asistido de un servicio de cabeza de Benzema, que ayer fue el mejor. Resultó tocado el madeirense en un tobillo, en la jugada del gol, al chocar con Piqué. Es leve, podrá disputar la final de la Champions, pero dudo que juegue más partidos de Liga. El primer tiempo terminó 1-1 y en el segundo Messi, en la jugada descrita, puso el 2-1 en el marcador, antes de que Bale, de un disparo impresionante, empatara el partido. Aún pudo marcar otra vez, pero paró Ter Stegen su tiro desde fuera del área. Fue un clásico en toda regla, con emoción y goles, pero el Madrid no pudo terminar con la imbatibilidad del Barça por culpa de un árbitro de Lanzarote, que está considerado como el mejor de la Liga. Pues cómo será el peor. Seguramente quiso ser imparcial, pero no lo logró, porque una entrada de Bale a Umtití tampoco mereció tarjeta y lo era. Amarilla o naranja. Es verdad que los jugadores no ayudaron al colegiado Hernández. Suárez tiene una forma sucia de jugar que contagia a sus compañeros (incluso a Messi, que recibió amarilla) y el contagio le valió la expulsión al más desgraciado, Sergi Roberto, abducido por el ímpetu, por llamarlo de alguna manera, del uruguayo. Keylor hizo paradas muy buenas, dos de ellas a Messi, y el Madrid dio sensación, al menos me la dio a mí, de poderío absoluto y de no perder la cara al Barça en un estadio con mucha presión en las gradas y sin esteladas, al menos sin muchas esteladas. Me da que el Barcelona va a echar de menos a Iniesta y me da que Zidane ve a repetir alineación en la final de Champions, con Bale incluido y con Carvajal por Nacho. Igual opta por Isco y Lucas Vázquez y Asensio, con Zidane nunca se sabe. Desde luego, Benzema ha recuperado la forma. Repito que Cristiano es mucho más con el francés a su lado; por eso se quieren tanto. En resumen, un clásico bonito, emocionante y complicado de arbitrar y mal arbitrado. El Madrid mereció ganar, pero no ganó, ni siquiera jugando el Barça con 10 toda la segunda parte. Veremos lo que pasa en la final de Champions, que es lo que realmente le interesa al Real Madrid. Y a mí mismo.

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com