Permisos retribuidos

El cómputo de los permisos retribuidos por nacimiento de un hijo, matrimonio, enfermedad o accidente o fallecimiento de un familiar empezará a realizarse el primer día laborable después del hecho que dé lugar al mismo. Es decir, si la boda, el parto o la defunción del familiar del empleado tuvieran lugar en fin de semana, se entenderá que el primer día de disfrute del permiso es el lunes siguiente, salvo que este fuera festivo. Así lo ha determinado el Tribunal Supremo en una sentencia reciente de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo del pasado 18 de febrero de 2018 en la que pone fin a las interpretaciones contrarias que se han hecho desde los órganos judiciales inferiores. “Los permisos se conceden para su disfrute en días laborables, pues en días festivos no es preciso pedirlos porque no se trabaja”, dice el Supremo, que enmienda así una sentencia de la Audiencia Nacional.

Esta solución la corrobora el art. 37-3 del ET que, al regular el descanso semanal, las fiestas y los permisos dispone que “el trabajador… podrá ausentarse del trabajo con derecho a remuneración”… en los supuestos que enumera y que coinciden con los que nos ocupan en términos que evidencian que el permiso se da para ausentarse del trabajo en día laborable, pues en día festivo no hace falta.

Consecuentemente, como recoge la sentencia, si el día en que se produce el hecho que justifica el permiso no es laborable es claro que no se inicia el permiso por matrimonio, nacimiento de hijo o fallecimiento de familiar hasta el primer día laborable que le siga. Por ello, el día inicial debe coincidir con un día laborable: el primero que siga al feriado en el que se produjo el hecho causante.

Sede del Tribunal Supremo.

Por lo que se refiere al día inicial de disfrute de los permisos de “ausentarse del trabajo con derecho a retribución” el día inicial del disfrute de estos permisos no puede ser un día feriado, sino el primer día laborable que le siga a aquél en que se produjo el hecho que da derecho al permiso, pues el convenio no dice otra cosa, ya que solo indica que el derecho puede disfrutarse sólo “desde que ocurra el hecho causante”, aparte de que otra solución podría llevar al absurdo de privar del permiso, o de días de permiso, en los supuestos en que el hecho causante acaece al inicio de varios días feriados seguidos, lo que es contrario al espíritu del art. 37-3 del ET y a la norma convencional. Lo que “evidencia”, asevera la resolución, que el permiso se da para no asistir a trabajar en un día laborable, “pues en día festivo no hace falta, cuestión distinta a la del cómputo de los días del permiso iniciado”.

A los efectos de entender la doctrina expuesta, si un trabajador tiene un hijo un sábado, y ese fin de semana no trabaja, bien por tener una jornada de lunes o viernes, bien porque coincida con su descanso semanal, su permiso de dos días por el nacimiento de hijo no empezaría a contar hasta el lunes, que es cuando tendría que incorporarse a su puesto.

Lo mismo ocurre si un trabajador libra los fines de semana y se casa un sábado, el permiso de 15 días (como mínimo) que le corresponde deberá iniciarse el lunes siguiente y no el domingo. Los permisos retribuidos por estas tres situaciones que aborda la sentencia (matrimonio, muerte de familiar y nacimiento de un hijo) están reconocidos en el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 37.3, pero pueden ser ampliados por los convenios colectivos. En este caso, “los trabajadores, previo aviso y justificación, podrán ausentarse del trabajo, con derecho a retribución, y desde que ocurra el hecho causante” durante 15 días naturales en caso de matrimonio, tres días por el nacimiento de un hijo, cuatro días “en caso de fallecimiento de cónyuge, padres, padres políticos, hijos y hermanos” y dos días por la muerte de “pariente hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad y hermanos políticos”.

Esta sentencia del Tribunal Supremo –a la espera de confirmación jurisprudencial con nueva sentencia- sienta las bases para que el primer día para el cómputo del disfrute del permiso retribuido por matrimonio, nacimiento de hijo, y fallecimiento de familiar deba ser laborable.

En ningún caso la doctrina parece aplicable a vacaciones, días compensatorios por exceso de jornada, incapacidad transitoria, maternidad, paternidad o cualquier otra suspensión de la relación laboral, o en aquellos casos en los que el convenio sectorial especifique esta cuestión. No obstante, los tribunales con toda probabilidad seguirán a partir de ahora el criterio del Tribunal Supremo, ya que una gran parte de los convenios no regulan nada sobre cuándo deben iniciarse estos permisos retribuidos.

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Es una publicación de El Diario de Tenerife.com